Rechazada: Prometida al Alfa Maldito
Es obvio que no lo hará, se acaba de unir a mí en matrimonio frente a los Alfas de otras manadas, renunciar a la boda sería como dejarse en ridículo.
Subimos unas escaleras oscuras, no puedo ver absolutamente nada más allá de la tenue luz que ilumina una antorcha que lleva en la mano. Cuando llegamos arriba abre una especie de reja y me empuja allí.
Es una prisión.
—¡No! ¡Por favor no me hagas esto!
—Tenias razón, voy a rechazarte, eres una loba defectuosa, un… un…