EL Esposo DE MI Madre
—eso fue música para mis oídos, pues llevaba años queriendo escuchar algo así salir de sus labios
—Iván, no por favor… ya déjame ir… —aun así, le suplicaba entre gemidos y besos
—No quiero, no puedo —y me miró de una forma que hizo que mi cuerpo se estremeciera de pies a cabeza —Pasa conmigo la noche… —eso hizo estallar mi cerebro, no podía creer que Iván, Iván Anderson, el esposo de mi madre, el hombre con el que llevaba años soñando, me estuviera pidiendo eso, así sin preámbulo alguno
—¿Qué es lo que has dicho, Iván? —y descruzando mis piernas puse mis pies en el suelo