Sinfonía Fúnebre
Cuídate mucho, amigo, espero no verte pronto.
Sólo sintió unas palmaditas en su espalda, tensó su mandíbula cerrando sus ojos, una lágrima había escapado del izquierdo, no la retiró, sabía que ya se había ido finalmente, aunque fue corto lo apreció. Lo iba a extrañar, sabía que su felicidad estaba a medias, no sería lo mismo, debía buscar la forma de recuperarse rápidamente, tampoco podía descuidar su trabajo.