Libera-me!
, y que tus lágrimas no fueron de amor por mí, ni siquiera de felicidad, sino de sangre y dolor por culpa de mi crueldad El amor. Tiene el poder de cambiar el mundo, transformar las almas e inundar los corazones, eso dicen. Sin embargo, es tan traidor como puro y tuvo la osadía de engañarme, de cercenarme hasta el punto de no darme cuenta de que al quererte sólo para mí, te estaba negando el derecho a la libertad. Sí, después de haber sido forzado a estar en tu prisión, pude ver claramente lo ciego que he estado. Por las noches derramo las mismas lágrimas al sentir tu perfume en mis sábanas, a veces un llanto silencioso y otras veces suelto sonidos animales liberando el dolor que asfixia, qu