Casados por venganza
Había dejado atrás viejas deudas y construido un futuro sin fantasmas.
Aquí, en la tierra donde su amor comenzó con deseo y terminó con distancia, el destino los había traído de vuelta. Sean, que alguna vez quiso casarse por revancha, ahora la miraba con una ternura que sólo el tiempo permite. Porque no era una historia de rendición. Era una historia de elección. Cada regreso, cada palabra, cada “sí” fue escogido. Y ahora, compartían una familia que no estaba en los planes… pero estaba en el alma.
Australia los recibió con las olas rompiendo como siempre, pero con un sol distinto. Más suave. Más limpio. Más suyo.