EL PADRE DE MI HIJO ES MI JEFE
_ Me dijo
_ De acuerdo, haré todo lo que me pidas, te amo Eric _ contesté
Seguimos trabajando en el hospital sin problemas, llevándome mi marido a cenar a lujosos restaurantes, hicimos varios viajes los dos solos, regalandome Erik un juego de joyería que lo lucía cada vez que teniamos algún evento o alguna recepción siendo la envidia de muchas. Hicimos varias fiestas en casa, tratando Erik siempre con respeto, haciéndome pensar que se acabó la sumisión ya que eramos una pareja como otra cualquiera. Hasta que se me ocurrió hacer una fiesta de intercambio de pareja en nuestra casa, meses después, en esa fiesta hubo de todo, cuerdas, velas, sumisas, cadenas, hasta que por la noche y todos se qu