ESPOSA SUPLENTE DEL CEO
—Una locura que nos beneficia a todos, firmaremos un acuerdo que establezca el monto que recibirá mensual, yo me enargaré de todos sus gastos mientras dure nuestro trato matrimonial, tendrá dinero, vivienda, todo lo conserniente y necesario, acabado el matrimonio, firmamos el divorcio, recuperamos nuestra libertad, y ambos conseguimos lo que necesitamos.
—Pero...pero...—Gianna, no podía pensar con claridad, y estaba evaluando sus posibilidades, no tenía donde ir, y había decidido que necesitaba un nuevo empleo, pero...jamás imaginó que podría trabajar como esposa.— Sería como una esposa sustituta, vendría a ocupar el lugar de esa mujer, una suplente.
—Si.
—¿Por cuánto tiempo?
—Dos años— dij