De Su Amor a Su Venganza
Si quieren presumir su gran amor, ¿pueden dejar de meterme siempre a la fuerza?
Al fin y al cabo, aquella parejita tóxica tenía un historial: cuando iban a anunciar el compromiso, primero había que tenderle una trampa por “robo”; cuando querían limpiar su reputación, había que ensuciarla a ella de “amante”; hasta se revolcaban en la habitación y luego la acusaban a ella de “irrumpir” en la habitación de Mónica.
A esas alturas, Inés sentía que era parte del numerito de los dos: si no le hacían algo para lastimarla o asquearla, no sabían vivir.