Sorpréndeme
El semáforo se puso rojo y ninguno de los dos habló, Klaus tarareaba aquella canción, entonces lo miré y dije:
—Deberías escuchar buena música.
—Escucho muy buena música.
Apoyé la cabeza en el respaldo del coche y cerrando los ojos dije:
—Bon jovi, AC/DC, Imagine Dragons o ZZ Top, eso sí que es música.
—Prefiero el soul.
—¡Qué aburrido! Musiquita románticona para niñatos, ¡qué horror!—como él me estaba viendo aproveché para decir—: Ah, por supuesto, olvidaba que eres todo un casanova y eres de esos que le va ese tipo de música.