EL CONTRATO DE MI VIDA
– Los hijos no van a las lunas de miel mi ángel – ruedo los ojos al escuchar lo que dice
– Esto no es una luna de miel Max y lo sabes – respondo
– Lo sé mi ángel, pero eso es porque tú no me das el si – dice con frustración
– Ya hablamos de eso Max – respondo alejándome de él – no quiero casarme, así estamos bien como estamos, no es necesario que lleve tu apellido para que todo el mundo sepa que soy tuya, porque tu lo sabes, soy tuya, mi corazón te pertenece.
– Aún no me perdonas – susurra viendo el mar.