Filter By
Updating status
AllOngoingCompleted
Sort By
AllPopularRecommendationRatesUpdated
La hija abandonada

La hija abandonada

Bianca estaba muriendo. Tenía leucemia mieloide aguda en fase tres, el médico de la familia me lo dijo por teléfono: un trasplante de médula ósea era la única opción, y necesitaba una compatibilidad perfecta. Por suerte, las gemelas idénticas comparten un noventa y nueve por ciento de compatibilidad. Arrugué el informe del diagnóstico en el que mi nombre encabezaba la página: Gemma Blackwell. Era un error administrativo por el que el médico no dejaba de disculparse. Porque la gemela enferma era Bianca. La cura era yo. Tenía que volver a casa. La lluvia azotaba las ventanillas del taxi mientras imaginaba la escena: mi padre soltando el puro, mi madre ahogando un grito, yo explicando la confusión. «El informe lleva mi nombre, pero los análisis de sangre son de Bianca. Puedo solucionarlo antes de que sea demasiado tarde». La pantalla del celular se iluminó con una notificación del chat grupal de la familia. El mensaje de mi padre era breve: «Gemma se encuentra en fase terminal. Queda prohibido que Bianca sea donante. Es una decisión familiar». La sangre se me heló en las venas. Habían recibido el expediente equivocado. Creían que yo era quien agonizaba... y habían votado por dejarme morir. Al abrir la puerta y encontrar a mi padre, la temperatura bajó de golpe, congelando el mundo a mi alrededor. Las lágrimas me quemaban los ojos. No pude contenerlas. —Padre —dije, con la voz apenas firme—, tengo una pregunta para ti. Apartó la vista del puro, fastidiado. —Si fuera Bianca la que estuviera muriendo… ¿me habrías obligado a donarle médula? El salón quedó en un silencio sepulcral. Apoyó el puro sobre la mesa y se hizo una larga pausa. —No —dijo al fin—. Por supuesto, tenemos recursos. Buscaríamos a otro donante. Jamás te pediríamos que corrieras semejante riesgo. Esbocé una leve sonrisa. Apenas un gesto pequeño y triste. —Bien. Recuerda tus palabras. No te arrepientas después.
2.8K viewsCompletedAdded to Library 98 Times as pequeños cupidos
Read
+Library
La ruptura del vínculo de compañeros

La ruptura del vínculo de compañeros

En mi cumpleaños, me desmayé en casa, sola, durante más de dos horas. Mi Alfa, Augustus Brock, se llevó a nuestro cachorro y fue a un parque de diversiones con Christine Terra, quien acababa de romper su vínculo de compañeros. Alguien les tomó fotos, y las imágenes se volvieron virales en redes sociales. [El Alfa de la Manada Brock disfruta de una dulce salida familiar con su compañera y su heredero. ¡El rostro de su Luna se revela por primera vez!]. En la foto, Augustus sostenía a nuestro cachorro con un brazo mientras rodeaba con el otro a la mujer a su lado. Mi cachorro, Ethan Brock, que siempre había sido un maniático del orden y nunca me dejaba tocarlo, le había dado un beso a esa misma mujer en la mejilla. Él sonreía de oreja a oreja. Mientras tanto, yo yacía en el suelo. El resplandor áspero de la pantalla de mi teléfono me lastimaba los ojos. Entonces escuché la voz de Augustus a través de nuestro vínculo mental. «Iré a celebrar tu cumpleaños contigo cuando se llegue la fecha. Christine acaba de romper su vínculo de compañeros y no está de buen humor. La estoy sacando para animarla. Deja de hacer una escena». Justo después, la voz de Ethan siguió a través del vínculo mental. «¡Mamá, quiero que Christine sea mi nueva mamá! A partir de ahora, es suficiente con que me visites una vez al mes. Si vienes demasiado seguido, a ella no le va a gustar». Mi teléfono vibró. Era un mensaje de un número desconocido. [Sabes a quién ama de verdad. He recuperado mi libertad. Si sabes lo que te conviene, rompe el vínculo de compañeros por tu cuenta].
1.8K viewsCompletedAdded to Library 43 Times as pequeños cupidos
Read
+Library
La pareja prohibida del alpha

La pareja prohibida del alpha

—Vete —ordené, orgullosa de que mi voz no sonara ni la mitad de temblorosa de lo que me sentía por dentro. —¿Eso es lo que realmente quieres, Keera? —preguntó en un susurro. Antes de que pudiera responder, tomó mi mano y la levantó lentamente, llevando mis dedos hasta su nariz. Los mismos dedos que habían estado dentro de mí hacía apenas unos minutos. Mi corazón golpeó con fuerza en mi pecho. No apartó los ojos de los míos mientras inhalaba el aroma de mi deseo, y luego llevó mis dedos a su boca, pasando su lengua por ellos y lamiéndolos con lentitud hasta dejarlos limpios. ⸻ Keera No deberían existir. Era imposible. Eran errores de la naturaleza. Eso fue lo primero que pensé de los hombres lobo. Y durante años creí tener razón, porque todos los que conocí no hicieron más que herirme. Especialmente él. Me sentí atraída hacia él desde el primer momento en que lo vi. Antes de darme cuenta de que me odiaba. No quería admitirlo, pero él fue quien reforzó mi odio hacia los hombres lobo. No tenía ninguna obligación de ayudarlos. Pero lo hice. Y vi cómo mi vida se desmoronaba. Crucé cada límite que alguna vez me impuse al involucrarme con él, hasta descubrir que era mi pareja destinada. ⸻ Grayson La odiaba antes incluso de conocerla en persona. Nuestra relación era prohibida. Los hombres lobo no podían emparejarse con humanos. Ni siquiera creía que fuera una posibilidad. Pero eso fue antes de ella. Descubrí que era mi alma gemela. Y en ese momento supe que no podía dejarla ir. No me importaba renunciar al título de Alfa si eso significaba estar con ella. Porque, le gustara o no, ella sentía lo mismo por mí.
101.1K viewsOngoingAdded to Library 24 Times as pequeños cupidos
Read
+Library
Traición antes de la boda

Traición antes de la boda

Tres días antes de la boda, mi mundo se hizo añicos. Nunca imaginé que la traición tendría el rostro del hombre que juró protegerme… y el de la mujer a la que consideraba mi mejor amiga. La puerta del despacho de Romeo Novales estaba entreabierta. Bastó un segundo para verlo todo: Nerea Santos, acomodada sobre sus piernas como si le perteneciera, y acariciando su barbilla con una familiaridad que me quemó por dentro. —Nerea… ya te lo advertí —su voz era baja, peligrosa—. Carolina no puede saber nada de esto. Él detuvo sus dedos, pero ella solo sonrió, lenta, segura de sí misma. Tomó su mano y besó sus dedos como si sellara un pacto oscuro. —Lo sé —murmuró con despreocupación—. Si quieres dominar los puertos, tienes que casarte con ella. Es un sacrificio necesario… lo entiendo. Sentí cómo el aire abandonaba mis pulmones. No debía estar allí. No debía escuchar aquello. Pero lo hice. Y me dolió. Retrocedí en silencio, huyendo como una cobarde mientras el eco de sus palabras se clavaba en mi pecho. Cuando por fin estuve lejos, las lágrimas cayeron sin control, arrastrando consigo los últimos restos de mi ingenuidad. Tres años. Tres malditos años creyendo en sus caricias, en sus promesas, en ese amor que ahora entendía que nunca fue mío. Todo había sido un juego… una estrategia más dentro de ese mundo sucio de alianzas y poder en el que nací. Mi futuro, mis sueños, mi vestido blanco… todo se desvaneció en un instante. Con las manos temblorosas, marqué el número de mi padre. —Papá… Haré lo que sea necesario. Cancelaré la alianza con los Novales. —Volveré a Sicilia en tres días. Estoy lista para cumplir con mi destino.
2.2K viewsCompletedAdded to Library 56 Times as pequeños cupidos
Read
+Library
Esposa de un Don, Sombra de su Pasado

Esposa de un Don, Sombra de su Pasado

Una noche, muy tarde, un hilo explotó y llegó a la portada de un famoso foro en lo más profundo del inframundo de Nueva York. El autor de la publicación había rescatado una vieja consigna: «Nombra tres palabras que resuman tu juventud». Entonces, una cuenta que llevaba años inactiva apareció en las respuestas. Su avatar era la silueta a contraluz de una chica con vestido blanco, y su nombre de usuario era: Seraphina. Era Seraphina Rossi, la heredera de la familia Rossi, la reina indiscutible del inframundo de Nueva York. Vibrante. Apasionada. Y Rico Valentino. El heredero indomable de los Valentino y la deslumbrante heredera de los Rossi se habían amado con intensidad alguna vez, solo para que todo terminara en un amargo arrepentimiento. Casi todos en el bajo mundo de Nueva York habían visto cómo se desarrollaba aquella ruptura. Yo incluida. Giré la cabeza y miré al hombre que dormía a mi lado. Ese era el hombre junto a mí: el chico imprudente que una vez había dominado las calles de Queens con los puños desnudos, ahora convertido en el Don de la familia Valentino. Sereno. Inquebrantable. Y no me amaba. Siempre supe que Rico seguía en contacto con Seraphina. Que se había reunido con ella en secreto más de una vez. Por eso se había negado a hacer público nuestro matrimonio. Su excusa siempre era la misma: —Mantener tu identidad fuera del radar evita que nuestros enemigos te conviertan en un blanco. Pero yo sabía que era yo quien estaba entre Rico y la mujer a la que él nunca había dejado de amar. Si los tres íbamos a seguir lastimándonos así, prefería irme y dejarlos estar juntos. Ya había tomado una decisión: me divorciaría de Rico.
938 viewsCompletedAdded to Library 20 Times as pequeños cupidos
Read
+Library
El Precio de Humillar a la Heredera

El Precio de Humillar a la Heredera

Casi morí desangrada en la camilla del hospital para darle a la familia Rossi su ansiado heredero. Pero, Carter, mi esposo y subjefe de la mafia, permitió que Sofía, su sombra y confidente, sostuviera una cámara mientras yo daba a luz. Grabó cada detalle solo porque estaba aburrida: la pérdida de control de mi cuerpo, mis gritos desgarradores y mi rostro retorcido por la agonía. Y lo peor vino después. Ella guardó capturas de mi sufrimiento, hizo memes y los filtró en el chat privado de su círculo íntimo, solo con el objetivo de burlarse de mi dolor. A los pies de la cama, creyendo que yo seguía inconsciente, Sofía se reía en mi cara. —¡Carter, esto es lo mejor que he visto en mi vida! Siempre sabes cómo complacerme. Pero Sloane se va a volver loca cuando despierte y vea todo lo que hice. La anestesia aún nublaba mis sentidos y los párpados me pesaban demasiado. No obstante, a través de la bruma del dolor, logré escuchar el tono cínico de mi esposo. —No se va a molestar —aseguró—. Ya sabes cómo es Sloane. Siempre hace todo lo que le pido. Le digo unas cuantas mentiras al oído y listo. Y ahora que nuestro heredero nació, la pobre jamás me dejará. Apreté los puños debajo de las sábanas. Recordé todos los sacrificios que hice por él durante los años que estuvimos juntos. Carter olvidó por completo había sido la mujer que lo convirtió en el hombre que gobernaba las calles. Ya que él disfrutaba jugar con mi vida, me prometí que le iba a demostrar cómo se jugaba de verdad. Los haría pagar por cada segundo de burla y humillación que me hicieron pasar.
988 viewsCompletedAdded to Library 26 Times as pequeños cupidos
Read
+Library
Después de su apareamiento con mi hermana

Después de su apareamiento con mi hermana

Estuve enamorada de él durante cinco años, hasta que me empujó al fuego con sus propias manos. Pensé que simplemente había caído en desgracia, pero estaba equivocada: se casó con la loba con la que había crecido llamando, su "hermana". Durante el mes que pasé en el hospital, nunca vino ni una sola vez. Cuando finalmente regresé a la casa de la manada, la vi sentada en su regazo, sonriendo dulcemente. ¿Y yo? Yo no era más que la "cazafortunas", y la "forastera descarada" a sus ojos. No fue hasta que le di la espalda y tomé el trono de Alfa de la manada Blood Moon que enloqueció, persiguiéndome, con lágrimas corriendo por su rostro. —Rompí el vínculo con ella —lloró—. Solo vuelve; ¡nos casaremos ahora mismo!
3.0K viewsCompletedAdded to Library 59 Times as pequeños cupidos
Read
+Library
Me Exhibió por una Canasta Navideña

Me Exhibió por una Canasta Navideña

Una empleada me expuso en redes sociales. Dijo que era una jefa miserable y tacaña por no darles una canasta navideña. Pero la gente en internet no sabía que, según la tradición de mi empresa, en cada festividad y también en su cumpleaños, cada empleado recibía sin falta una tarjeta de regalo de 200 dólares. Como medio internet me estaba haciendo pedazos, decidí seguirles el juego y publiqué un comunicado: “Para respetar las tradiciones navideñas, este año se cancelan las tarjetas de regalo. En su lugar, todos recibirán una canasta navideña.” Apenas salió el comunicado, la empresa entera se convirtió en un caos. Los empleados se plantaron frente a la puerta de mi oficina y me rogaron que les devolviera las tarjetas de regalo.
5.1K viewsCompletedAdded to Library 194 Times as pequeños cupidos
Read
+Library
FINGIENDO SALIR CON EL CHICO MALO POR VENGANZA

FINGIENDO SALIR CON EL CHICO MALO POR VENGANZA

LIBRO UNO Él es dueño de la escuela. Yo apenas sobrevivo en ella. Cuando mi mejor amigo, Matt, elige a mi acosador por encima de mí, algo dentro de mí se rompe. Entonces aparece Lucien Knox Ravenscroft. Heredero de la Academia Ravenscroft, peligroso, intocable y muy consciente de que ella es su ex. Me ofrece un trato: una relación falsa que pone a toda la escuela de cabeza. Yo quiero que Matt se arrepienta de todo. Él quiere venganza por haber sido reemplazado. Entonces llega su apuesta. Si Matt vuelve a notarme, yo gano. Si no, le pertenezco a Lucien durante todo el tiempo que él quiera. Cuanto más fingimos, más real se siente. Y Lucien nunca juega con suavidad. LIBRO DOS Aurora Harrison nunca planeó convertirse en Barbie Noir, la stripper más codiciada del club clandestino de la élite neoyorquina. Pero cuando su madre enfermó y su padre la dejó sin nada, hizo lo que tuvo que hacer para sobrevivir. Cinco años después, baila en las sombras, rezando para que los fantasmas de su pasado nunca la encuentren. Pero algunos fantasmas siempre regresan. Kai Mercer ya no es el chico dorado que ella una vez amó. A los treinta años, es un CEO multimillonario con un imperio secreto construido sobre el deseo, el poder y el pecado. El mundo ve a un empresario impecable, pero a puerta cerrada… —Ha pasado mucho tiempo, Aurora. Él gobierna el club más prohibido de la ciudad, oculto de su padre, del público… y de la chica que lo rompió. Hasta que Aurora entra en su suite privada para un baile de veinte mil dólares. Una mirada. Un susurro. Una chispa. La quiere de vuelta—de forma obsesiva, peligrosa, completamente suya.
905 viewsOngoingAdded to Library 19 Times as pequeños cupidos
Read
+Library
 Obsesión Secreta de Papá

Obsesión Secreta de Papá

ADVERTENCIA: Contenido Explícito 18+ La luz de la luna se derramaba a través de las pesadas cortinas, tiñendo de plata el pecho desnudo del desconocido. Jessy se quedó paralizada en la puerta de la mansión familiar, con el corazón golpeándole el pecho mientras sus ojos recorrían los marcados abdominales del hombre, las poderosas líneas de sus muslos y el inconfundible bulto grueso tensándose bajo unos bóxers negros. Él era peligro envuelto en pura masculinidad. Ven aquí —ordenó con una voz baja y áspera. Las piernas de Jessy se movieron antes de que su mente pudiera protestar. En segundos, la boca de él estaba sobre uno de sus pechos, caliente y exigente, mientras dos dedos gruesos se hundían profundamente dentro de ella, arrancándole una oleada húmeda y vergonzosa de deseo. Jessy se aferró a sus hombros, jadeando, gimiendo, desmoronándose mientras el placer la consumía como fuego. Él la embestía más fuerte, más profundo, susurrándole elogios obscenos contra la piel hasta que ella se quebró por completo entre sus brazos. Aún unidos, con su miembro latiendo dentro de ella, apartó mechones húmedos de su rostro bañado en lágrimas y sonrió con arrogancia. —Ahora dime otra vez tu nombre… Jessy. Unos pasos resonaron sobre el suelo de mármol del pasillo. —¿Jessy? Cariño, ya llegué. La voz de su tía —cálida, amorosa y demasiado cercana. El terror y el deseo prohibido se retorcieron en el pecho de Jessy mientras permanecía desnuda sobre el hombre que nunca fue un extraño. El semen aún resbalaba por sus muslos cuando él movió lentamente las caderas, hundiéndose más profundo, y le susurró ardiente al oído: —Quédate muy calladita, pequeña. No querrás que Mamá descubra lo fuerte que acaba de correrse su preciosa sobrina política en la polla de su nuevo marido.
487 viewsOngoingAdded to Library 13 Times as pequeños cupidos
Read
+Library
PREV
1
...
1516171819
...
37
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status