Noche sin luna
Poder dormir juntos, amarla, besarla…
No pude evitar pensar en su cuerpo sin una prenda cubriéndola para luego entregarse a mí en cuerpo y alma, así fue como me di placer a mí mismo pensando en ella.
En mi compañera.
En mi Verónica.
Nuestra.
Protestó mi lobo y yo solo sonreí.
Entonces volví al momento presente cuando escuché la voz de mi Beta.
—Alfa, nuestra luna está… aquí.
—Maldita sea Kaden, voy a patear el culo de esos malditos por mirar a mi compañera así que no sé cómo pero sacarás a Verónica de aquí.
Mi segundo al mando asintió enseguida, pero sin su interferencia pronto vi como mi luna salía del lugar junto con su mejor amiga, una sonrisa maliciosa se formó en mis labios e inevitable