El dolor de amarte
Señor Ferrara despacio
— Advertí que solo me siga quien aguantará
Hablo hundiéndose más profundo en la joven, mientras manejaba el vibrador dentro de la otra
—¡Ummm! ¡mmm! si así
La primera mujer se desmayó con las, embestidas. Penetro fuerte a la otra, aún con el vibrador puesto, saco la cola de zorro que tenía puesta y se sacio haciéndola gritar por las embestidas, alternaba entre su vagina y su culo, la chica lloraba, aferrando sus manos a lo que tenia cerca, su pene no es pequeño y ellas solas se buscaron su dolor, la advertencia no era ningún juego