DISCULPA, el padre soy yo
Awa
Hospital maternal
Niza, Francia
Soy una persona tranquila, confiable, sincera; siempre me ha gustado ayudar a los demás. Es más, ¡ayudo hasta a los cachorritos, gatitos y personas desamparadas y desprotegidas! ¡Lo juro! Y considero que mi vida ha sido muy buena hasta ahora, sin contar el momento en el que el idiota de Iván me dejó por otra mujer; estoy segura de que si me hubiese engañado con un hombre, no me hubiese dolido tanto. En ese momento, me perdí un poco. ¡Pero solo un poquito! Y hice cosas de las que no me siento muy orgullosa. Nada grave, por supuesto, cositas como romper el vidrio panorámico del coche del innombrable e imbécil de mi ex, porque la verdad es que el espejo retro