Novels
Short Stories

Genres

All
Romance
Drama Realista
Hombres Lobo
Mafia
MM Romance
Vampiro
Mitología
Fantasía
Vida Escolar/Campus
Imaginación
Reencarnación
caprichoso
Misterio/Suspenso
Leyenda Popular
POV masculino

Characters

51
Egoísta×
All
Egoísta
Mujer Poderosa
Independiente
Amante
Mafia
Alfa
Psicópata
Canalla (Hombre)
POV masculino
Amigos de la Infancia
CEO/Magnate
Hipócrita
Mujer Casada Joven
Primer Amor
Luna
Rompehogares
Sin Sentimientos
Compañero
La más Popular
Doble Reencarnación
Amor Incondicional
Heredera Verdadera/Falsa
Excéntrico/a
Mejor Amiga
Vampiro
Escoria
Diosa/Idol
Doctor/a
Calculador/a
Protagonista Animal
Secretario/a
Vecindario
Identidades Múltiples
Obsesionado/a con el Amor
Canalla (Mujer)
Íncubo
Sustituto/a
niño
Profesor
Hombre Bestia
Elfo
Tierno pero posesivo
Yerno
Forense
Estudiante Pobre
Sumiso/a en el Amor
Piloto
Niñera/Nodriza
Supermacho paranoico
Celebridad
Influencer
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Plot & Setting

53
Cuenta Regresiva×
All
Reconquista Desesperada
Arrepentirse
Dejar en ridículo
Cuenta Regresiva
Liarse con alguien
Infidelidad
Seducción
18+
Encuentro Amoroso
Matrimonio
Venganza
Karma
Castigo al Infiel
Drama Familiar
Drama Familiar Total
Despertar
Fingimientio de Muerte
Desarrollo Femenino
Ambiente Laboral
Embarazo
Persecución por Amor
Sistema
Amor Prohibido
Reconciliación
Redención
Origen de Familia
Diferencia de Edad
Acoso
Matrimonio por Sustitución
Crimen
Telepatía
Crush Mutuo
Vida Escolar/Campus
Viaje en el Tiempo
Dentro de la Novela
Matrimonio por Contrato
Aventura
Transmisión en Vivo
Amor Forzado
Descubrimiento de una Infidelidad
Apocalipsis
Desafiar Destino
Solidaridad
Amigas Divorciadas
Maldición
Matrimonio antes del Enamoramiento
Mundo del Entretenimiento
Romance Fantástico
Ventaja Especial
Superpoderes
amado/a por todos
Misterio/Detective
Escape de la Boda
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Themes

20
Giro Inesperado×
All
Giro Inesperado
Romance Amargo
Satisfacción/Poder
Melodramático
Renacido
De Perdedor a Ganador
Lazo Familiar
historia de la muerte
Dulce Romance
Dulce y Doloroso
Obsesivo
Inspirador
Sanador
Crush
Comedia
Bizarro/Peculiar
Múltiples Perspectivas
Complejo/Intrigante
Enfermizo/Retorcido
Apasionante
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Giro Inesperado Short Stories & Egoísta Cuenta Regresiva Novels

Discover a collection of engaging Giro Inesperado short stories featuring Egoísta and Cuenta Regresiva, with compelling plots and immersive storytelling. Perfect for readers seeking one-hour short stories and quick, immersive reads online.
La lluvia sobre Diluvianza - undefined novels & stories
Rhett Ashbourne
Diez años después de haber cruzado accidentalmente al mundo moderno, el sistema al fin detectó el fallo que yo representaba. Estaba listo para enviarme de regreso a la época a la que pertenecía, pero me concedió tres días para despedirme. El primer día, Corinne Whitford me pidió que me apartara para que su amor de la infancia pudiera ocupar mi lugar frente al altar. No lloré ni monté una escena. Simplemente sonreí, me quité el anillo y se lo devolví. El segundo día, ella lo llevó a casa. Me dijo que iba a darle un hogar. No discutí. Simplemente me hice a un lado y dejé que sucediera. El tercer día, quiso llevarlo de luna de miel a Diluvianza, el único lugar al que siempre había soñado con ir. La ayudé a organizarlo todo, con la misma dulzura de siempre. Cuando subió al tren con destino a Diluvianza, me di la vuelta y emprendí el camino hacia la carretera que me llevaría a casa. Aquel sueño de diez años había llegado a su fin. Era hora de despertar.
Alfa, nunca me dejes ir - undefined novels & stories
Daisy
Todos me envidiaban. Una huérfana que se había convertido en la Luna del Alfa más poderoso del Territorio del Sur, Cain. Durante los tres años de nuestro apareamiento, él me trató como si yo fuera el centro de su mundo. Entonces Serena, su amor de la infancia, rompió el vínculo con su anterior compañero y regresó a nuestra manada. Cain comenzó a patrullar el territorio todas las noches, regresaba a casa cada vez más tarde. Ni siquiera me preguntó antes de mudar a Serena a nuestra casa de la manada. —Su excompañero la ha estado acosando. Ella y yo crecimos juntos, ¿cómo podría quedarme de brazos cruzados y dejar que alguien la amenace? Serena pasaba todo el día en lencería, recostada sobre Cain. Los dos hojeaban fotos viejas, recordando la vez que Cain se metió en una pelea porque un lobo había estado coqueteando con ella. No dije ni una palabra. Guardé silenciosamente la prueba de embarazo y le traje a Cain un tazón de “tónico calmante.” Él lo bebió sin dudarlo. Lo que no sabía era que se trataba de una poción de bruja, una que podía romper a la fuerza un vínculo entre compañeros. Haría efecto en la próxima luna llena. Cuando terminé, hice una llamada telefónica. —Alfa Ethan, estoy lista para ir al Territorio del Norte. Ven por mí.
Cuando Dejé de Esperarte - undefined novels & stories
Luz Reyes
Mi prometido, Martín Salazar, tenía una regla extraña: después de las nueve de la noche no contestaba ninguna llamada. Ni siquiera hacía excepciones cuando estábamos en la etapa más apasionada de nuestra relación. En cuanto daban las nueve, colgaba sin contemplaciones. Una vez regresé tarde a casa y noté que un hombre me seguía. Presa del pánico, lo llamé, pero solo obtuve una respuesta cargada de impaciencia: —¿No puedes respetar mi horario de descanso? Voy a colgar. Aquella noche tuve que ir sola a la comisaría a presentar la denuncia y, aun así, sentí que no tenía derecho a reprocharle nada. Sin embargo, un día, mientras usaba su computadora, vi por casualidad en el registro de llamadas sincronizado con su celular una llamada que había comenzado a las nueve de la noche y terminado a las nueve de la mañana siguiente. Doce horas completas. Y no era un caso aislado: había registros similares casi todas las noches durante los últimos cinco años. Conocía muy bien ese número. Pertenecía a Lilia Robles, una estudiante de posgrado cuya directora de tesis era la madre de Martín y que, además, trabajaba como asistente de Martín. En ese instante, me quedé sin fuerzas. Permanecí sentada tanto tiempo que las piernas se me entumecieron. Después cerré la computadora en silencio y cancelé nuestra cita de matrimonio en el Registro Civil. Yo nunca había sido esa excepción. Y ya no estaba dispuesta a seguir esperándolo.
Ya No Quiero Tus Sobras - undefined novels & stories
Eternity
Al elegir las joyas para nuestra boda, Luca Moretti compró dos piezas y dejó que mi hermana gemela Bianca eligiera primero. Una era un brazalete de rubí adquirido en una subasta siciliana. La otra era una pulsera de ónix negro producida en serie, de esas que se venden en cualquier joyería de un centro comercial. Por primera vez, me adelanté a Bianca y señalé el brazalete de rubí. —¿Puedo elegir primero esta vez? Luca apoyó una mano sobre mi cabeza con ese gesto cariñoso del que se valía para hacerme obedecer. —Bianca siempre ha sido muy exigente con la calidad. Si una pieza no es de lo mejor, no se la queda. A ti no te importan estas cosas, Elena. La otra pieza no está mal. No respondí enseguida. Algo dentro de mí se apagó. En mi propia familia, Bianca siempre recibía la primera porción, el mejor asiento y la habitación con vista. Mi madre decía que Bianca necesitaba lo mejor porque era quien mejor representaba el apellido Bellini. A mi padre le parecía una decisión práctica. Con el matrimonio pasaba lo mismo. Las familias Bellini y Moretti habían acordado casar a una de las hijas Bellini con el heredero Moretti mucho antes de que alguna de las dos supiera qué era el amor. Todos daban por hecho que esa hija sería Bianca. En cambio, dejó clarísima su postura. Prefería conservar su libertad y su imagen pública intachable a convertirse en la señora Moretti. Así que Luca eligió a la otra hija de los Bellini. Conocía a Luca desde hacía veinte años, pero para él siempre quedaba detrás de Bianca. Miré la pulsera de ónix negro que estaba sobre la mesa y la aparté. —Bianca puede quedarse con las dos. No voy a elegir. No quería volver a conformarme con las sobras. Nunca más.
Su Familia La Olvidó, Un Alfa La Eligió - undefined novels & stories
Crystal K
Mientras yo seguía intentando que mi propia familia se diera cuenta de mi valor, mi talento terminó llamando la atención de un enigmático Alfa lejos de Crescent Falls. Pero yo todavía no tenía idea de quién era. Cuando nuestra pequeña manada consiguió un lugar dentro de la Alianza del Norte, mi padre destinó gran parte de los recursos de la manada a construir una enorme sede principal. El día de la mudanza entendí algo que debería haber comprendido antes: en aquella casa no habían pensado en mí. Mi hermano Jace recibió una espaciosa sala de entrenamiento táctico. Chloe obtuvo un solárium donde podía practicar sus rituales de sanación. ¿Yo? Mi madre señaló un pequeño cuarto de almacenamiento y me explicó que habían olvidado preparar mi habitación. Tendría que conformarme con aquel espacio por un tiempo. Sonreí y acepté. Pensé que, si era obediente, útil y no causaba problemas, algún día terminarían prestándome atención. Tiempo después conseguí la única plaza disponible en la región para estudiar pocionística avanzada en la Academia Real de Hombres Lobo. Solo necesitaba recuperar mi identificación antes de las dos de la tarde para completar el proceso. Pero estaba encerrada en el despacho de mi padre. Cuando regresé, las puertas estaban cerradas y no había nadie en casa. Mi madre estaba ocupada con los preparativos de Chloe para sus pruebas como Maestra Sanadora. Mi padre estaba con Jace. Me senté en los fríos escalones de piedra y esperé. Cuando finalmente regresaron, el plazo ya había vencido. Nadie preguntó qué había ocurrido. Nadie pareció notar lo que acababa de perder. Aquella noche regresé a mi pequeño cuarto y saqué la vieja maleta cubierta de polvo que guardaba debajo de la cama. Jace tenía su habitación y Chloe tenía la suya. Mis padres habían construido cuidadosamente el hogar perfecto para su familia. Solo que yo nunca había tenido un lugar en ese plan. Había pasado demasiado tiempo esperando que alguien dejara una luz encendida para mí. Quizá había llegado el momento de encontrar un lugar donde pudiera encenderla yo misma.
El arrepentimiento del Don tras mi partida - undefined novels & stories
Onion
En mi quinto año de matrimonio con el Don de una poderosa familia mafiosa, descubrí que el amuleto de protección que me regaló me provocaba dolores de cabeza cada vez que lo llevaba conmigo. Como cirujana, esto me alarmó. Tomé los pequeños sobres que encontré dentro del amuleto y los llevé al laboratorio de toxicología del Hospital Kosley. El médico los inspeccionó y me dijo que contenían un tipo de veneno de acción lenta que no solo daña el cuerpo de la víctima, sino que también la vuelve infértil después de un tiempo. Lloré y exclamé: —¡Pero eso es imposible! ¡Mi esposo fue quien me dio esto! Se llama Vincenzo Cursley. ¡También es el dueño de este hospital! El médico me miró confundido. —Señorita, por favor, deje de decir tonterías. Conozco al señor Cursley y a su esposa. Son muy cercanos e íntimos entre ellos. Además, la señora Cursley dio a luz a un bebé hace poco. Ambos están ahora en la sala VIP, cuidando de su bebé. Entonces, el médico me mostró una foto en su teléfono. Vincenzo vestía su traje negro habitual con el emblema de la familia Cursley bordado en él. Sostenía a un bebé en brazos, y en cuanto a la mujer que estaba a su lado... La conocía. Se llama Claudia Henderson. Y Vincenzo siempre se ha referido a ella como su hermana adoptiva.
Mi Alfa Eligió a Mi Hermana, Yo Elegí a Su Rival - undefined novels & stories
Alyssa J
Una semana antes de nuestra Ceremonia de Marcaje, en la fiesta de un amigo de Ethan Stormwind, le dije que quería romper con él. Al escucharme, todos se rieron, pues sabían que durante los últimos seis años, mi objetivo en la vida había sido convertirme en su Luna. ¿Por qué querría romper con él si solo faltaba una semana para la ceremonia? Incluso Ethan pensó que estaba siendo irrazonable, y me cuestionó: —¿Solo porque el día de nuestra ceremonia tengo que llevar a Selene al curandero para que le hagan una revisión, estás haciendo un berrinche y quieres romper conmigo? Después de una breve pausa añadió: —Los dos somos adultos, ¿puedes comportarte de manera más madura? Podrías reprogramar la ceremonia. ¿Por qué insistes en ese día en particular? No tengo tiempo para tus escenas de celos. Asentí en silencio. Sí, algo tenía que cambiar, pero no era la fecha de la ceremonia, sino él. Yo iba a aceptar ser marcada por alguien más.
¡Mis padres pobres en realidad eran millonarios! - undefined novels & stories
Carmen M
En la noche de Navidad, mis padres seguían trabajando afuera, dejándome sola otra vez en casa. Pensando en que así había sido durante veinte años, ya no quería pasar sola y fría otra Navidad, así que tomé una torta navideña y fui a buscarlos. Para mi sorpresa, aquellos mismos padres que siempre decían que trabajaban sin descanso, bajaron de un carro de lujo, abrazando a un chico de mi edad, riéndose y charlando como si nada, camino a un restaurante carísimo. —Papá, mamá, ¿están seguros de que no pasa nada dejando a Estelita solita en casa? Mi mamá respondió sin darle importancia: —No importa, ya está acostumbrada. Mi papá, como si nada, dijo: —Ella no puede compararse contigo, tú eres nuestro tesoro. Me di la vuelta y me fui. Me estaban mintiendo diciendo que estaban pobres, esta vez no quiero su compañía ni un poco.
Sin Familia, Decían: Regresé Como Reina - undefined novels & stories
Rosemary
La noche de mi fiesta de compromiso, Luca Moretti se acercó a mí acompañado de su amor de la infancia. —Clara se manchó el vestido por accidente —dijo—. Préstale el tuyo por un rato. Luego añadió: —Todos saben que tú eres la protagonista de esta noche. No importa lo que lleves puesto. Ni siquiera me molesté en protestar. Para entonces, Clara ya tenía mi vestido en sus manos. Me quedé detrás de la puerta trasera, entreabierta, con un vestido negro prestado, mientras sus amigos reían y bebían whisky. —Luca, ¿tu verdadera prometida no se va a enojar? —preguntó alguien. Él apenas levantó la vista de su vaso. —Anna va a convertirse en una Donna. Tiene que aprender a comportarse con clase. Otro hombre soltó una carcajada. —Además, es huérfana. ¿Adónde podría ir sin ti? Luca sonrió. —Ella no puede dejarme. En realidad, no sabían que nunca había sido huérfana. Durante cinco años había ocultado el apellido Valenti porque quería que Luca me amara por quien era, Anna, no por ser la hija de los Valenti. Mi padre era el Jefe Supremo de la mafia, el hombre ante quien todos rendían cuentas en las reuniones de la Alta Mesa. Esa noche, dejé el anillo de esmeralda de los Moretti junto al libro de visitas y llamé a casa. —Papá, no voy a casarme con Luca. No vengas a Chicago.
Después de fingir mi muerte - undefined novels & stories
Amaro Duero
Después de declararme ciento una veces a mi amor de la infancia, él terminó casándose con la mujer de sus sueños. Con el corazón hecho pedazos, tomé una decisión impulsiva, casarme con su hermano, quien siempre había estado enamorado de mí. Luego de casarnos, él me consintió en todo. Su amor era intenso, abierto, casi desbordante. Todos decían que yo era increíblemente afortunada por haberme casado con un hombre que me amaba tanto. Pero el día en que la mujer de su hermano y yo caímos al agua al mismo tiempo, lo vi con mis propios ojos, él, que ni siquiera sabía nadar, se lanzó sin dudarlo… pero no por mí. Nadó desesperadamente hacia ella, y bajo el agua le dio respiración boca a boca. Mientras yo luchaba por mantenerme a flote, rogando que me mirara aunque fuera una vez, él solo se preocupó por llevarla a la orilla, dejándome a merced del mar. Cuando apenas recobraba la conciencia en el hospital, escuché cómo él y su hermano acabaron a los golpes por quién se quedaría a cuidarla… y entre gritos, él le dijo lleno de dolor: —Me casé con Elena sacrificándome, solo para que no interfiriera en tu felicidad con Victoria. Déjame verla… aunque sea una vez, ¿sí? Y en ese momento fue entonces cuando lo entendí. Nunca nadie me había amado de verdad. Así que tomé una decisión. Contraté un servicio para fingir mi muerte y desaparecer para siempre. Pero cuando la noticia de mi “muerte” llegó a sus oídos, aquel hombre siempre frío y sereno apartó a Victoria, se inclinó y escupió sangre. Y en una sola noche, su cabello se volvió completamente blanco.
Cuando el Alfa Me Reclamó... Ya Era Demasiado Tarde - undefined novels & stories
Bonnie
Después de que Seraphina Vale me arrebatara a tres hombres que alguna vez habían sido destinados a mí, juré que jamás permitiría que otro lobo me reclamara. Hasta que Dorian Blackthorn, el Alfa de la Manada Blackthorn, me reclamó delante de todos. Bajo el Juramento de la Luna, prometió lealtad absoluta. Rechazó cada intento de acercamiento de Seraphina e incluso denunció públicamente su comportamiento en la sala del consejo. Por primera vez, creí haber encontrado a un lobo al que podía entregarle mi alma sin miedo. Tres años después de nuestro vínculo, volví a ver a Seraphina. Alguien le preguntó: —¿Cuál ha sido la locura más grande que has hecho en tu vida? Se humedeció los labios y sonrió, con la mirada perdida, como si estuviera recordando algo lejano. —Por supuesto, lograr que Dorian Blackthorn me marcara. Su compañera sigue creyendo, como una tonta, que él realmente me odia. —La verdad es que llevé a su cachorro en mi vientre, viví en su territorio, conduje su auto y gasté su dinero. Todas las miradas se volvieron hacia mí. Después de todo, yo era la Luna de Dorian. No reaccioné. Simplemente envié la solicitud que había redactado durante tres días a los Equipos Médicos Luna Negra. La respuesta llegó a mi mente casi de inmediato: "Su solicitud ha sido aprobada." "Los Equipos Médicos Luna Negra le dan la bienvenida como su nueva Sanadora Jefa. Su oficina y residencia ya han sido preparadas." Mi loba emitió un gruñido bajo en mi pecho. Dentro de dos días abandonaría esta manada. Y nunca volvería la vista atrás.
Noventa y nueve veces te perdoné - undefined novels & stories
Simp-pático Inocente
¿Cuánto me llegó a amar mi esposa? En aquel entonces, me pidió noventa y nueve veces que nos casáramos. Fue recién a la centésima cuando su insistencia terminó por conmoverme. El día de nuestra boda, le regalé noventa y nueve vales de reconciliación. Prometimos que, mientras le quedara uno solo, yo nunca me iría de su lado. Tras cinco años de casados, ella canjeaba un vale cada vez que salía a ver a su alma gemela. Al usar el número noventa y siete, ella notó de pronto que algo en mí había cambiado. Ya no había lágrimas ni escenas, ya no le suplicaba que se quedara a mi lado. Una vez, mientras ella perdía la cabeza por atender a su joven y mimado secretario, le pregunté en voz baja: —Si te vas con él, ¿puedo cobrar un vale de reconciliación? Se quedó pasmada un segundo y, extrañamente, cedió: —Está bien. Total, apenas habremos usado unos sesenta. Úsalo si quieres. Asentí y la dejé irse. No se imaginaba que era el noventa y siete. Ni que solo nos separaban dos vales del final.
Renacida, adiós a la esposa del Don - undefined novels & stories
Flora Arbol
Cuando mi hermana menor se fue al extranjero, terminé casándome con el Don de la mafia en su lugar. Cinco años después, no éramos más que dos extraños que se odiaban a muerte. Él me despreciaba, de verdad. Estaba convencido de que había echado a mi hermana para quedarme con su puesto, armando todo un plan. Por mi parte, lo odiaba, porque siempre me trató como si fuera un simple reemplazo, negándome un lugar en el mundo. Mi falta de lugar en esa casa avergonzó tanto a mis padres, que el amor que me tenían se pudrió hasta volverse odio. Al final, mientras ellos celebraban la Navidad con mi hermana, él y mis padres me dejaron tirada en esa montaña nevada. Bajo ese frío que calaba los huesos, di mi último aliento junto al hijo que nunca pude cargar en mis brazos. Mientras yo me consumía en el frío, ella era el centro de atención, disfrutando de todo el cariño en la mejor Navidad de su vida. Pero al abrir los ojos de nuevo, estaba de vuelta en el día que ella regresó. Esta vez, no pienso mendigarles ni un poco de amor ni a Gideon ni a mis padres.
Borrando a la Señora Moretti - undefined novels & stories
Echo
Durante mis cinco años de matrimonio con Dante Moretti, el Don de la mafia de Gold Ville, todo el mundo sabía que me amaba más que a su vida. Él tenía tatuado un violín (por mí) junto al escudo de su familia, un símbolo de lealtad que nunca podría ser borrado. Hasta que recibí la foto de su amante. Una camarera de cócteles, tumbada desnuda en sus brazos, con la piel marcada por los moretones oscuros del sexo violento. Ella había garabateado su propio nombre justo al lado del violín que él llevaba por mí. Y mi esposo se lo había permitido. «Dante dice que solo estando dentro de mí se siente como un hombre. Tú ya ni siquiera puedes excitarlo, ¿verdad, querida Alessia? Quizás sea hora de que te hagas a un lado». No respondí. Solo hice una llamada. —Necesito una nueva identidad. Y un billete de avión.
Plantada en el Registro Civil - undefined novels & stories
Anónimo
La séptima vez que Sofía quedó con Leonardo para ir a firmar el acta de matrimonio, él volvió a dejarla plantada. Cuando ya iba a marcarle para preguntarle dónde estaba, se topó por casualidad con un TikTok de la amiga de la infancia de él. "Hoy celebramos 999 días de casados con mi amado esposo, desde el pasado hasta el futuro, siempre serás tú." En la foto, justo en el centro del librito rojo del matrimonio, aparecía bien claro el nombre de Leonardo Díaz en la parte de esposo. Y la fecha de matrimonio era el 20 de mayo de hace tres años. Así que esta era la verdadera razón por la que él nunca apareció en esas siete citas para casarse. Él ya era el esposo de otra.
De Luna Traicionada a Reina Alfa - undefined novels & stories
Peachy
Tenía cuatro meses de embarazo del heredero del Alfa cuando mi mejor amiga, Ariana, se estrelló contra mí. Dijo que fue un accidente. Pero su supuesto accidente me hizo perder a mi cachorro. Mi hermano, Liam, intentó delatarla ante los sabios de la manada, pero lo acusaron injustamente de traición, le quitaron su título de Beta y lo encerraron en los calabozos. Corrí a suplicarle ayuda a mi pareja, el Alfa Byron. Me abrazó con fuerza y juró que salvaría a Liam. Al día siguiente, encontré a Liam en los calabozos, encadenado con plata, apenas con vida. Devastada, volví a buscar a Byron, intentando encontrar una manera de demostrar la inocencia de Liam. Fue entonces cuando lo escuché hablar con su mano derecha. —Si su Luna se entera de que usted permitió que le tendieran una trampa a Liam... lo va a odiar. La voz de Byron sonaba agotada y con un dolor que intentaba ocultar. —Sé cómo es. Era la única forma de que perdonara a Ariana en la Ceremonia de la Luna de Sangre. Ariana me salvó la vida. No voy a permitir que esto la destruya. Hizo una pausa y su voz se tornó seria. —En cuanto a Sandra... ya veré cómo compensarla. Nunca sabrá la verdad. Jamás. Por ahora, solo tiene que... obedecer. Mi pareja, en quien confié ciegamente... Destruyó a mi familia. Todo para proteger a la loba que mató a nuestro cachorro. El dolor me desgarró el alma. Temblando de una furia que jamás había sentido, llamé al único con el que no había hablado en siete años: mi padre, el Alfa Caden. “Padre, acepto la alianza estratégica. El matrimonio que mencionaste. Pero tengo una condición. Quiero que destruyas a la Manada Blackwood.”
Vi Tu Traición a Través de Tus Ojos - undefined novels & stories
Gemma Zavala
Durante diez años, yo, Fiona Ríos, pude ver el mundo a través de los ojos de Jaime Salazar, mi pareja. Todos los días veía en tiempo real cómo me cuidaba, me consentía y me amaba con locura. Hasta que, de pronto, el sistema emitió una alerta: [¡Advertencia! Tu objetivo vinculado ha dirigido sus sentimientos hacia otra persona.] La imagen que recibía cambió de golpe y vi con claridad los ojos enrojecidos de Natalia Soto. Entonces oí a Jaime susurrarle con una ternura que nunca antes le había oído: —Cariño, ya son las once y media. Ven a la cama conmigo. A través de sus ojos, observé todo con una calma que ni yo misma comprendía. Me quité el anillo de compromiso y marqué aquel número especial que solo podía usar si me encontraba en peligro. —Objetivo confirmado: traición. Al otro lado de la línea guardaron silencio durante unos instantes. —El objetivo todavía puede redimirse. ¿Deseas perdonarlo? Vi cómo Jaime, incapaz de contenerse, besaba la comisura de los labios de aquella mujer. Apreté el teléfono, me obligué a conservar la calma y respondí: —Dentro de tres días, quiero abandonar este cuerpo y volver al mundo real.
De su escudo a su pesadilla - undefined novels & stories
Crystal K
Mi familia es humana. Sin embargo, se nos concedió una larga vida por el clan Thorne, algo cercano a la inmortalidad. Durante generaciones, hemos sido sus guardianes más leales. Y yo me enamoré de Cedric, el Lord vampiro al que juré proteger. Durante cien años, fui su secreto. Su pecado. Su única compañera de lecho. Fui su escudo contra la magia oscura. La protectora jurada de su vasto clan. Pensé que me ganaría la marca de un vínculo eterno. Incluso estaba lista para que me transformara. Después de todo, en cada luna de sangre, él reclamaba mi cuerpo. Y en el punto álgido de un placer agonizante, hundía sus colmillos en mi cuello y bebía mi sangre. Luego presionaba sus fríos labios contra mi piel y susurraba que yo era su única y verdadera. Que ninguna otra sangre, ningún otro cuerpo, podía hacerle perder el control de la forma en que yo lo hacía. Pero esta vez, en el momento en que terminó conmigo, anunció su vínculo eterno con Elsie, la princesa de sangre pura del clan Valerius. Por si fuera poco, sonrió con suficiencia ante el shock en mi rostro. —Tú eres solo una humana, bendecida con una larga vida por mis ancestros. Mi calentadora de cama. No creíste de verdad que podrías ser mi compañera, ¿verdad? En ese momento, lo entendí. Yo solo era una bolsa de sangre renovable. Una herramienta con un propósito. Por una alianza, por ella, me sacrificó. Me arrojó al abismo y dejó que la oscuridad me devorara por completo. Pensó que el Pacto del Guardián me encadenaría a él por la eternidad. Pero olvidó algo. Todo pacto tiene una brecha. Así que destruí todo lo que alguna vez me dio. Y luego, con la ayuda de mi familia, desaparecí. Pero cuando el Lord de la Noche Eterna no pudo encontrar a su juguete favorito… enloqueció.
Me Perdiste El Día De Nuestro Aniversario - undefined novels & stories
Dolores Molina
Durante una cena con la familia de Martín Rosales, dije que quería casarme pronto y poner casa. Él interpretó mis palabras como una prueba de que solo codiciaba la fortuna de su familia y, fuera de sí, me cacheteó más de diez veces delante de todos. Después se dio la vuelta para andar detrás de Yolanda Duarte, su celosa amiga de la infancia. Me aferré a su mano y le supliqué que no se fuera, pero él, enfurecido, me empujó por las escaleras. Sufrí múltiples contusiones, sobre todo en las piernas, además de una fisura en el cráneo. Pasé varios días inconsciente en la UCI y permanecí hospitalizada casi un mes antes de recibir el alta. Cuando recuperé la conciencia, no le conté a mi madre la gravedad de mi estado. Me animé a llamar a mi mamá que estaba en el extranjero. —Mamá, acepto lo que me dijiste sobre la herencia.
Mi ex novia, su esposa, mi amante - undefined novels & stories
Vera Nova
De la nada, mi novia me soltó que se había hecho un retoque íntimo y que también se había tatuado. Con las mejillas ardiendo, me juró que lo había hecho solo para que yo disfrutara más. Al día siguiente, preparé un caldito casero y fui a su oficina para darle una sorpresa, pero el golpe me lo llevé yo: estaba ahí, muy acaramelada en brazos de Lucas, mi mejor amigo. Lucas le recorría la cintura con la mano y decía con voz ronca: —Qué sumisa me saliste. Te pedí el tatuaje y el retoque y fuiste corriendo a hacértelo. Mi tonto amigo cree que fue para él... ¡qué idiota! Si supiera que te vas a casar conmigo, se caería muerto ahí mismo. Su voz se tornó gélida al responder: —Lo nuestro es solo un matrimonio por conveniencia. Te lo advierto: ni se te ocurra que Marcos se entere de esto, ¿me oyes? Lucas soltó una risita cínica mientras recorría su cuerpo con la mano, bajándola lentamente. —Tranquila, preciosa. Mientras me tengas bien contento, no le buscaré broncas a ese pobre diablo. Detrás de la puerta, sentí cómo se me congelaba la sangre. Apreté el celular con rabia, mientras las palabras de mi jefe sobre la opción de un traslado me daban vueltas en la cabeza. Sin dudarlo más, le envié un mensaje: "Jefe, acepto el puesto. Solicito mi traslado a la sede de Marla para dentro de tres días."
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