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Romance
Drama Realista
Hombres Lobo
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MM Romance
Vampiro
Mitología
Fantasía
Vida Escolar/Campus
Imaginación
Reencarnación
caprichoso
Misterio/Suspenso
Leyenda Popular
POV masculino

Characters

34
Independiente×
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Mujer Poderosa
Independiente
Amante
Psicópata
Mafia
Alfa
Hipócrita
Amigos de la Infancia
Rompehogares
Primer Amor
Sin Sentimientos
La más Popular
Amor Incondicional
Compañero
Luna
Mejor Amiga
Escoria
Doctor/a
Vampiro
Calculador/a
Protagonista Animal
Vecindario
Secretario/a
Identidades Múltiples
Profesor
Íncubo
Hombre Bestia
Elfo
Yerno
Forense
Estudiante Pobre
Piloto
Celebridad
Influencer
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Plot & Setting

31
All
Arrepentirse
Seducción
Liarse con alguien
18+
Encuentro Amoroso
Infidelidad
Cuenta Regresiva
Venganza
Matrimonio
Karma
Drama Familiar
Despertar
Desarrollo Femenino
Ambiente Laboral
Amor Prohibido
Reconciliación
Redención
Sistema
Acoso
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Telepatía
Transmisión en Vivo
Matrimonio por Contrato
Viaje en el Tiempo
Amor Forzado
Solidaridad
Aventura
Apocalipsis
Maldición
Mundo del Entretenimiento
Ventaja Especial
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Themes

12
All
Giro Inesperado
Melodramático
Renacido
Lazo Familiar
historia de la muerte
Dulce Romance
Obsesivo
Inspirador
Sanador
Crush
Múltiples Perspectivas
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Independiente Short Stories & Novels

Discover a collection of enchanting Independiente short stories that explore the depths of passion. Perfect for readers seeking one-hour short stories to inspire and ignite their imagination about Independiente.
Mi prometido me mató a mí y a nuestro hijo por su primer amor - undefined novels & stories
Zafira
Al renacer en esta segunda vida, tomé una decisión: mantendría la máxima distancia posible de Santiago Fernández. Cuando lo vi llegar como director a mi empresa, renuncié esa misma tarde. Cuando compró un apartamento en mi edificio, me mudé al otro extremo de la ciudad. Y cuando anunció que dirigiría el imperio familiar desde aquí, solicité mi traslado internacional. En mi vida anterior, lo había obligado a casarse conmigo usando mi embarazo como chantaje. Pero justo el día de la boda, su primer amor regresó. Al vernos juntos en el altar, corrió hacia la terraza y saltó al vacío. Santiago fingió que nada había pasado y se casó conmigo, sonriendo. El día de nuestro aniversario de bodas, nos llevó a mi hija y a mí a hacer puénting. Pero él cortó las cuerdas, y mi hija y yo caímos, muriendo destrozadas. Después de nuestra muerte, se inclinó sobre nuestros cuerpos y rio con crueldad: —¡Si no fuera por ti, Valentina no se habría suicidado! ¡Ahora ve y págale por tu culpa! Cuando volví a abrir los ojos, había regresado a esa noche en que usé mi embarazo para obligarlo a casarse.
No más sombras - undefined novels & stories
Maple
Yo era la mejor maga de barreras de la manada Blackrock. Por eso mi padre, el Alfa, me había prometido que sería la próxima Guardiana de la Luna. Sin embargo, durante la ceremonia, llevó a mi hermana gemela, Lila, una loba blanca, hasta el estrado. La luz de la luna la envolvía como si la mismísima Diosa la hubiera enviado. A mi madre se le enrojecieron los ojos. —Hace cien años que no nace una loba blanca. Lila nos protegerá a todos. Mi hermano se hinchó de orgullo. —Ella es el orgullo del linaje Fenraven. Los miembros de la manada hincaron una rodilla en el suelo frente al estrado y corearon su nombre una y otra vez. Yo me quedé allí, observando cómo Lila resplandecía como si se hubiera tragado la luna, hasta que las palabras finalmente se me escaparon: —Yo levanté todas las barreras que rodean esta manada. Entonces, ¿por qué el título no es mío? La sonrisa de mi madre vaciló por medio segundo. Luego alisó el vestido de Lila, como si tuviera alguna arruga. —Lila es una loba blanca. Tú eres una Omega. ¿No puedes simplemente dejar que se quede con el título? Mi padre apretó la mandíbula. —Lila será la Alfa algún día. Necesita el título de Guardiana para que la tomen en serio. Toda mi vida había sido así. Una y otra vez. Deja que Lila se quede con eso. Había creído que convertirme en Guardiana de la Luna por fin demostraría que yo también pertenecía a esa familia. Y ahora se suponía que también debía cederle eso. Pero había algo que ellos no sabían. Ya había recibido una invitación del Alfa del Norte, en la que me pedía que fuera a Northfall.
El símbolo sexual que el Don nunca podrá tener - undefined novels & stories
Peachy
Mi figura siempre atrae miradas adondequiera que vaya. Mis ojos, intensos y penetrantes, tienen esa extraña capacidad de desarmar a cualquiera que se cruce en mi camino. En Hollywood me consideran uno de los mayores símbolos de belleza y sensualidad. Sin embargo, después de cinco años viviendo en esta ciudad, ningún productor se ha atrevido siquiera a acercarse a mí. La razón es simple: el hombre que comparte mi cama es Don Vincenzo, el jefe más temido y despiadado de la mafia de Nueva York. Pasé siete años a su lado y, durante todo ese tiempo, me hizo creer que era especial. Después de cada encuentro, cuando por fin recuperábamos el aliento, me envolvía entre sus brazos, me besaba con devoción absoluta y me llevaba al baño para borrar con delicadeza cualquier rastro de la pasión que acabábamos de compartir. ¡Qué ingenua fui al pensar que sería la única mujer de su vida y que algún día llegaría a ser su Donna! Todo cambió la noche de mi cumpleaños número veintiocho. Después de la cena familiar, lo escuché hablar de mí y reírse con uno de sus hombres de confianza. —Chloe sirve para pasar el rato, pero mi Donna tiene que ser alguien diferente. En ese instante, arranqué de mi pecho el corazón frágil que había creído en cada una de sus promesas y decidí convertirme en lo que él, aparentemente, deseaba: una amante perfecta, una mujer interesada únicamente en su dinero. Pero, para mi sorpresa, ni siquiera eso fue suficiente para Vincenzo. Sus ojos oscuros y penetrantes se clavaron en los míos. —¿De verdad no quieres nada más de mí, además de un penthouse en Manhattan? Deslicé suavemente los brazos alrededor de su cuello y fingí sorpresa. —¿Me estás diciendo que también puedo pedirte un Ferrari?
Muerta para Él, Libre para Mí - undefined novels & stories
Ingrid Herrera Aparicio
Cuando descubrí que estaba embarazada, Miguel Michaus gastó una fortuna en contratar a un médico de renombre para que me prescribiera medicamentos para proteger al bebé. Él, que jamás fue creyente, se arrodilló en una iglesia durante horas, rogando que yo pudiera dar a luz sana y salva. —Amor, has sufrido mucho. Cuando nazca el bebé, te lo voy a compensar como te lo mereces. Ese mismo día, por accidente, contesté una llamada en su lugar. —Señor Michaus, tal como indicó, a los medicamentos de la señora ya se les añadió el fármaco esterilizante. Cuando llegue el momento, el bebé nacerá sin vida. En cambio, el hijo de la señorita López está perfectamente sano; nacerá sin complicaciones y se convertirá en el heredero del Grupo Michaus. La señora Santerbás no notará nada, ni se dará cuenta; no se verá afectada su relación con usted. Esté tranquilo. Bajé la mirada hacia mi vientre abultado. Jamás imaginé que su amor fuera tan falso. Así que ya no tenía nada que me retuviera. Firmé los papeles del divorcio y elegí marcharme.
Escribí en mi diario y mi yo del pasado respondió - undefined novels & stories
Yolanda Beltrán
El día que cumplí veintiocho años, la empresa de mi padre entró de repente en una grave crisis. Y quien estaba detrás de todo resultó ser Santiago Vega, mi esposo, con quien llevaba diez años de relación. Fui a buscarlo para exigirle una explicación, pero los sorprendí juntos en una situación íntima: Santiago y Daniela Cruz, a quien yo siempre había conocido como su hermanastra. —Dani, sé que no ha sido fácil pasar diez años fingiendo ser mi hermana. En cuanto me haga con la empresa de los Navarro, voy a dejar a Valentina de una vez por todas. —Qué bien, Santi. Por fin nos llegó nuestro momento. Valió la pena que desde la preparatoria te la pasaras detrás de ella, complaciéndola en todo. Fue entonces cuando entendí la verdad. Daniela nunca había sido su hermana. Era su verdadera pareja, y yo no había sido más que el medio que Santiago necesitaba para conseguir lo que quería. Todo lo que habíamos vivido durante esos diez años había sido un engaño. Abrí el diario en el que había escrito nuestra historia durante todos esos años y, desesperada, dejé una última frase: "Santiago, tardé diez años en descubrir quién eres en realidad. Si pudiera volver atrás, no querría conocerte nunca..." Apenas terminé de escribir, apareció una frase nueva en la página. "¿Quién eres? ¿Por qué estás escribiendo en mi diario? Santiago es el chico que me gusta. ¿Qué relación tienes con él?"
La Princesa Alfa Que Él Perdió Para Siempre - undefined novels & stories
Daisy
Para prepararme para el papel que me esperaba, oculté la verdad… que era la única hija de un Rey Alfa. En mi primer año en la manada Luna Oscura, me enamoré de Leo —el hijo menor del Alfa— en el instante en que lo vi. Fueron tres años de amor. Aquel hombre frío y despiadado me consentía hasta el exceso. Y aun así… nunca aceptó realizar conmigo la ceremonia de marcaje. Más tarde descubrí la razón: su manada jamás me consideró digna. Después de todo, la manada Luna Oscura era la más poderosa de los Territorios del Norte, y a sus ojos, yo no era más que una loba errante sin nombre, proveniente de una manada insignificante. A medida que los susurros sobre la diferencia entre nuestros rangos se hacían cada vez más fuertes, decidí contarle la verdad sobre mi linaje. Pero entonces Leo empezó a desaparecer… día tras día. Hasta que, en la noche noventa y nueve de su ausencia, vi una historia en la red social de su amor de infancia. Un árbol de Navidad… decorado con juguetes sexuales. El texto decía: "Leo me lo prometió… la noche de nuestra ceremonia de marcaje, vamos a probarlos todos." Antes de que pudiera siquiera asimilarlo, mi teléfono vibró de nuevo. Un mensaje directo. De la misma mujer. "¿Tienes idea de cuánto me necesita Leo? Cada año, en tu cumpleaños, en cada aniversario… espera a que te duermas y luego viene a pasar la noche conmigo." "Una loba de sangre noble como yo es la única digna de ser su compañera. Tú no eres más que un estorbo entre un Alfa y su Luna." Me quedé mirando las palabras en la pantalla, con el pulgar suspendido en el aire. “¿Debería enfurecerme? ¿Debería derrumbarme?”, me pregunté. Nada… no sentía nada. Solo un vacío, justo donde antes estaba mi corazón. Bien. Este amor contaminado… este hombre… Ya no significaban nada para mí. Cerré los ojos y extendí mi mente a través del enlace mental, buscando a mi padre, el Rey Alfa. "Papá, acepto volver a casa… y heredar el trono."
Del ex millonario al Don de la Mafia - undefined novels & stories
Peachy
En Sicilia, de donde vengo, existe una regla: si no me caso antes de cumplir los treinta, debo regresar para contraer un matrimonio arreglado. Cuando se lo conté a mi novio, Jax, se burló. —¿Tu pueblo sigue viviendo en la Edad Media o qué? ¿Un matrimonio arreglado? Alessia, ya te dije que me casaré contigo. Deja de montar este drama patético para presionarme. Luego sacó un anillo de rubí rojo sangre de paloma y, con total indiferencia, se lo lanzó a su asistente personal, Bianca. Ella lo atrapó y se sonrojó. —Iba a pedirte matrimonio esta noche. Pero, como estás tan desesperada, creo que los dos necesitamos calmarnos un poco. Era el anillo que llevaba años esperando. Simplemente se lo lanzó a otra mujer. Sentí que el corazón se me congelaba. Jax salió de mi oficina con una sonrisa arrogante, claramente satisfecho. Bianca me tendió el anillo. Ni siquiera me molesté en mirarlo. —Quédatelo. Después de todo, es de tu talla, ¿verdad? Su rostro palideció. La empujé hasta la puerta. Justo antes de cerrarla de un portazo, le dije: —Dile a tu jefe que entre nosotros todo terminó. Lo que él no sabía era que quienes insistían en casarme eran los ancianos de la Cosa Nostra encabezados por el Padrino más despiadado de Sicilia. Y que el matrimonio que habían concertado para mí era con el Don de las Cinco Familias de Norteamérica.
La hija que nunca quisieron - undefined novels & stories
Hyacinth
En la manada Moonstone, cada hija recibía dos piedras lunares tras su primera transformación. Cuando encontraba a su compañero, esas piedras se engarzaban en brazaletes de unión a juego. Dos semanas antes de que mi hermana gemela Selena y yo celebráramos nuestras ceremonias de unión, mi hermano llegó a casa con una caja de terciopelo negro. En su interior había un par de brazaletes de platino engarzados con cuatro piedras lunares. Las cuatro le pertenecían a Selena ahora. Ella rompió a llorar. Mamá la estrechó en un abrazo, mientras papá le advertía a Tyler que toda la familia Grey iría tras él si alguna vez lastimaba a su preciosa niña. Nadie vio ningún problema. Miré la mano vacía de mi hermano. —¿Dónde están las mías? Noah parpadeó. —El diseño de Selena necesitaba cuatro piedras, así que usé las tuyas. De todas formas, a ti no te importan las tradiciones. Mamá me interrumpió antes de que pudiera responder. —Solo son brazaletes. Tú ganas buen dinero, así que cómprate otro par. No le arruines el momento a tu hermana. Mientras se reunían alrededor de Selena, finalmente lo entendí: Cuando hablaban de su hija, nunca se habían referido a mí. Bien. Podían quedarse con la familia que habían elegido. Se acabó suplicar por un lugar en ella.
Mi hermana Es Libre y el Alfa, loco - undefined novels & stories
Yumi
Renací la noche en que el Alfa perdió el control a causa de la magia oscura y su celo se desbordó por completo. Esta vez, no me convertí en su remedio. En lugar de eso, llamé a su verdadero amor: mi propia hermana. En mi vida pasada, me enamoré de Nicholas, el Alfa de nuestra manada. Cuando descubrí que había sido maldecido por una antigua magia oscura y que no podía controlar su celo, tomé una decisión que nunca debí tomar. No lo rechacé. Un mes después, descubrí que estaba embarazada. Como Alfa, Nicholas necesitaba un heredero. El Consejo de Ancianos lo obligó a celebrar una ceremonia de marcación conmigo. El día de la ceremonia, Leah no pudo aceptarlo. Huyó del territorio de la manada. Unos lobos rogue la atacaron. Antes de morir, Leah le envió a Nicholas noventa y nueve señales de auxilio a través del vínculo mental. Pero Nicholas estaba en medio de la ceremonia de marcación —por petición mía— y no respondió ni una sola vez. Después, cuando la manada trajo de vuelta lo que quedaba del cuerpo de Leah, su rostro permaneció inquietantemente sereno. Pero la noche de la primera luna llena de nuestro cachorro, me envenenó con acónito de lobo. Antes de morir, escuché su voz, fría como el hielo: —Si no hubieras quedado embarazada, no me habrían obligado a marcarte. No me habría perdido la llamada de auxilio de Leah. Su muerte es culpa tuya. Y vas a pagarlo. Cuando volví a abrir los ojos, había regresado a la noche en que Nicholas cayó víctima de la maldición.
Su cuerpo anhelaba el mío, su corazón me eligió - undefined novels & stories
Crispy Coco
Mi matrimonio con Dante Moretti sorprendió a todos. Tengo un temperamento explosivo y nunca doy marcha atrás. Tras tres años de matrimonio, todo el submundo de Chicago sabía que estábamos siempre a punto de cortarnos el cuello. Excepto en la cama. Allí, nuestros cuerpos simplemente encajaban. El único momento en que no estábamos en guerra era cuando estábamos enredados en las sábanas, perdidos en una tormenta de besos desesperados y placer puro. Innumerables veces me dijo que estaba obsesionado con mi cuerpo, siempre justo en el momento en que se hundía en mí. Pensé que era su forma de decir que se estaba enamorando. Todo eso se derrumbó en una subasta, cuando me arrebató la reliquia de mi madre solo para dársela a ella: una chica de aspecto frágil llamada Ava. Fue entonces cuando me mostró una crueldad que nunca había visto. —Es hora de que pongas los pies en la tierra, Elara —había dicho, con la voz fría como el hielo—. Casarme contigo y acostarme contigo... todo fue solo para mantener la paz entre nuestras familias. Ava es a quien quiero proteger. Pero el día que finalmente me fui de Chicago, el día que anuncié nuestro divorcio al mundo... Ese Don de la mafia, frío y calculador, me persiguió como un hombre poseído.
Así que hui con mis gemelos - undefined novels & stories
Bagel
El día que el primer amor de mi esposo dio a luz en su lecho de muerte, mi suegro —el señor de la familia Lupo— puso a diez hombres armados frente a mi puerta. Tenían miedo de mí; les aterrorizaba que yo perdiera la cabeza, irrumpiera en la sala de partos y arruinara el nacimiento del primer heredero de la familia. Pero jamás me acerqué a la salida, ni siquiera cuando los llantos del recién nacido resonaron por todo el pasillo. Mientras tanto, la madre de Luca sostenía con fuerza la mano de la mujer en la cama del hospital, dejando escapar un largo suspiro de alivio. —Bianca, ya pasó. Esa estéril de Stella no te tocará ni a ti ni a mi nieto. Luca se inclinó hacia ella y limpió con delicadeza el sudor frío de su frente. Sus ojos desbordaban una ternura que él jamás tuvo conmigo. —No te preocupes. Mi padre ordenó cerrar todo el hospital con sus hombres. Si ella se atreve a armar un escándalo, yo mismo me encargaré de echarla de la familia y quitarle el apellido. Solo cuando confirmaron que yo no aparecería para causar problemas, él se relajó por completo. Luca no lo entendía. Desde su perspectiva, solo estaba saldando una deuda: dándole un hijo a una mujer moribunda para cumplir su último deseo. ¿Por qué yo no podía ser lo suficientemente madura para aceptarlo? ¿Por qué no lograba entenderlo? Una sonrisa de satisfacción se dibujó en sus labios al mirar al bebé envuelto en mantas. Incluso llegó a pensar que, si yo simplemente tragaba mi orgullo, admitía mi error y mostraba un poco de piedad hacia Bianca, él perdonaría mi frialdad. Me lo compensaría permitiéndome ser la madre adoptiva del niño y dejándome seguir siendo su esposa ante el mundo. Pero lo que él no sabía era que yo ya había firmado los papeles de divorcio. En una semana, cortaría todo lazo con ellos, me llevaría a los gemelos que crecían en mi vientre y me marcharía para siempre. Jamás nos volveríamos a ver, ni en esta vida ni en la otra.
La Audiencia Que Cambió Mi Destino - undefined novels & stories
Echo
Tres días antes de nuestra boda, mi prometido, Raphael Russo, fue asesinado en un tiroteo entre bandas. Ni siquiera encontraron su cuerpo. Mientras me ahogaba en el dolor, unos comentarios aparecieron frente a mis ojos: [¡Despierta, niña! ¡El ataúd está vacío! ¡Fingió su muerte! El infeliz huyó para estar con esa perra manipuladora de Chloe, la que finge estar enferma]. [Mientras tú te desmoronas llorando en el funeral, Raphael se está revolcando con Chloe en la cama de un hotel]. [Cuando regrese, dirá que tiene amnesia. No sabrás nada y lo perdonarás. Pobrecita...]. Un mes después, la noticia de mi matrimonio con el Don de la mafia, Marcello Falcone, se extendió por toda Nueva York. La mano derecha de Raphael me acorraló, furioso. —¿Cómo pudiste traicionar al Jefe? Sujeté con más fuerza el brazo de Marcello y sonreí. —Una mujer no puede guardar luto para siempre, ¿verdad? Estoy segura de que Raphael, en espíritu, se sentiría feliz por mí.
Encantando al Heredero de la Mafia - undefined novels & stories
Cher
En la fiesta de cumpleaños de mi esposo mafioso, Galvan, toqué uno de sus gemelos manchados de sangre y de repente adquirí la capacidad de leer la mente. Leí los pensamientos de Galvan. Él estaba pensando: «El cuerpo de Tracy es tan tentador. Mucho mejor que el de mi fría esposa». Tracy, su empleada, estaba con su novio en la quiebra, Reuben. Sus pensamientos destilaban desprecio: «Reuben es un inútil. Sus regalos son tan baratos. Una vez que lo bote, voy a estar con Galvan». Curiosamente, Reuben, el novio supuestamente inútil, en realidad pensaba: «La prueba de mi padre casi ha terminado. ¿Cómo le digo a Tracy que soy el heredero de la familia más grande de la mafia?». Fascinante. Galvan, el hombre junto al que estuve, parecía rico por fuera, pero el verdadero heredero había sido tratado tan injustamente. Levanté mi copa de vino y me acerqué con elegancia al pobre Reuben.
Regreso a Hace Diez Años - undefined novels & stories
Luna Vidal
Después de la muerte de su amada, Leandro Fuentes me odió durante diez años. Intenté acercarme a él de todas las formas posibles, pero él solo me lanzaba una sonrisa helada. —Si de verdad quieres agradarme... mejor muérete. Aquella frase me atravesó el pecho como una daga. Pero el día que un camión se lanzó contra mí, fue él quien dio su vida para salvarme, muriendo en un charco de sangre. Antes de cerrar los ojos para siempre, me miró profundamente y dijo, con voz entrecortada: —Si tan solo... nunca te hubiera conocido. En el funeral, la madre de Leandro, doña Eugenia, se aferraba a su retrato mientras las lágrimas le nublaban la vista. —¡Yo debí dejarlo estar con Clarisa! ¡Nunca debí forzarlo a casarse contigo! Su padre, don Ernesto, me fulminó con la mirada, y, con la voz cargada de rabia, añadió: —¡Leandro te salvó tres veces! ¡Era un hombre excepcional! ¡¿Por qué no moriste tú en su lugar?! Todos, absolutamente todos, lamentaban que él se hubiera casado conmigo. Incluso yo. Me echaron del funeral como si fuera una ladrona de paz. Sin rumbo, como un alma errante, caminé sin saber a dónde ir. Tres años después, un avance científico rompió las barreras del tiempo: se creó una máquina capaz de llevarnos al pasado. Y yo... yo volví. Esta vez, decidida a no volver a cruzarme con Leandro, a dejar que él y Clarisa estén juntos. Esta vez, haré feliz a todos... aunque eso signifique desaparecer de sus vidas.
Gemela mala, compañero equivocado - undefined novels & stories
Beatriz Aguilar
Cuando las campanas de nuestra ceremonia de unión comenzaron a sonar, mi compañero destinado, el Alfa Killian, no aparecía por ninguna parte. Antes de que pudiera cuestionar su ausencia, un video enviado por mi madre llegó al chat familiar: Killian estaba arrodillado en el salón de eventos de al lado y le ponía el Anillo Celestino, el máximo símbolo del estatus de una Luna, a mi gemela, Daisy. La manada aplaudía y mi padre estaba parado junto a ellos con una expresión orgullosa. Daisy sollozaba apoyada en el hombro de Killian mientras él le acariciaba la espalda con ternura, como si ella fuera su hembra. Recogí el ruedo de mi vestido, dispuesta a ir hasta allá para exigir una explicación, pero el enlace mental de mi madre irrumpió con brusquedad en mi mente. —Freya, Daisy es tu hermana. Siempre ha sido frágil y jamás podría estar a tu nivel. Cédele tu lugar esta vez. —¿Por qué me ocultaron esto? —pregunté con la voz temblorosa. —Porque siempre peleas con Daisy —respondió mi madre—. Si te lo hubiéramos dicho, habrías hecho un escándalo. ¿Y si recaía por el envenenamiento con acónito? Tu loba es fuerte; podrás tener otra ceremonia después. Somos familia; no lo arruines por algo tan insignificante. Me mareé. No pude pronunciar ni una palabra. Resulta que mi compañero destinado y el título de Luna no eran las únicas cosas de las que podían deshacerse sin más; también podían desecharme sin pensarlo. Si así querían que fueran las cosas, les daría el gusto. A partir de ese momento, mi relación con la manada terminó.
Mal Amar, Eterno Lamento - undefined novels & stories
Mantecaito
Cuando yo estaba embarazada de cuatro meses, mi esposo médico me dejó plantada 16 veces cuando íbamos a registrar nuestro matrimonio. La primera vez, su amante, la enfermerita Lucía, se desmayó por la sangre durante una cirugía. Esperé todo el día frente a la oficina de registro. La segunda vez, recibió una llamada de Lucía. Me abandonó en el puente elevado solo para comprarle toallas sanitarias. Cada vez que intentábamos registrar el matrimonio, su amante encontraba una nueva excusa. La última vez, escuché que él estaba enfermo. Corrí al hospital bajo la lluvia torrencial, solo para descubrir que era la Lucía quien estaba enferma. Él permaneció a su lado sin moverse, mientras me mentía descaradamente por teléfono. En ese momento, comencé a odiarlo. Decidí abortar y marcharme. Pero él recorrió medio mundo, persiguiéndome hasta otro país, solo para suplicarme perdón.
¡Sorteé a mi esposo y me salió un bombón! - undefined novels & stories
Fernanda
El día que cumplo veinte años, mis papás ponen ante mí las fotos de herederos de las grandes dinastías empresariales del país para que elija con quién formalizar una alianza. En mi vida anterior escogí sin dudar a Alonso Rivas, el heredero más brillante de la élite capitalina. Después del matrimonio supe que la mujer de sus sueños, Daniela Romero, se hundió en una espiral de dolor: una noche, borracha en un bar, fue agredida por unos sujetos; intentó quitarse la vida tres veces. Alonso decidió que yo era la raíz de todo, le regaló a Daniela los bienes de mi familia y vació a los Molina. Al final, incluso la dejó cortar los frenos, condenándonos a los tres a morir en un accidente brutal Esta vez, con los ojos cerrados, elegí al azar una foto. Dejé que el destino eligiera por mí. Al final, Alejandro de la Vega el destino lo trajo a mi lado, heredero de Guadalajara: austero, espiritual, con el corazón en paz. Pero cuando entré del brazo de Alejandro a nuestra fiesta de compromiso… Alonso enloqueció.
Amor, Traición y Venganza: mi segunda vida - undefined novels & stories
Zafira
En mi vida pasada, obligué a Diego Ramírez —hijo de una familia en quiebra— a casarse conmigo usando como excusa el hijo que llevaba en mi vientre. El día de la boda, su amor verdadero dejó una carta de despedida antes de lanzarse al mar: “Al final, el verdadero amor nunca puede vencer al poder. Me rindo.” Cuando Diego recibió la noticia, no mostró la menor reacción; incluso sonrió mientras terminaba la ceremonia conmigo. Pero medio año después, el día del aniversario luctuoso de esa mujer, nos llevó a mí y a mi hijo de tres años a bucear. Me arrancó la manguera de oxígeno a mí y a mi hijo bajo el agua, y los dos fuimos ahogados vivos. Tras mi muerte, vi cómo colocaba mi cadáver frente a la tumba de su amada, pidiéndole perdón. “Carmen, ya vengué tu dolor. Si allá, donde descansas, lo supieras, ¿te daría alegría?” Al abrir los ojos de nuevo, regresé a aquella noche en que usé a mi hijo para obligarlo a casarse conmigo.
Mi íncubo desobediente - undefined novels & stories
Lilith Vane
"Mi íncubo llegó hace un mes y todavía no deja que lo toque. ¿Por qué pasa esto?" Escribí al asesor con el ceño fruncido, ya perdiendo la paciencia. La respuesta del agente no tardó en llegar, redactada con esa cortesía empalagosa de siempre. "Señorita, nuestras unidades suelen estar ansiosas por convivir con sus dueñas. Si el suyo se comporta así, lo más probable es que esté defectuoso. Si gusta, podemos tramitar el cambio ahora mismo. El nuevo le estaría llegando en una semana." Me quedé mirando a Diego. Era perfecto, tal como lo había soñado siempre. No podía con el pensamiento de devolverlo. Decidí darle un voto de confianza y esperar unos días más. Si de plano no funcionaba, intentaría mandarlo a reparar. Me encantaba demasiado como para rendirme así de fácil. Pero todo se fue al carajo durante la cena familiar. Fue ahí donde sentí un nudo en el estómago al darme cuenta de que mi íncubo tuvo una reacción al ver a mi hermanastra... que estaba sentada justo frente a él. En ese momento, caí en cuenta: el día que llegó el paquete, fue ella quien lo abrió. Esa misma noche, volví a contactar al asesor. "¿Me confirman que el nuevo llega en una semana? Olvídenlo, mándenme el reemplazo de una vez."
Cuando mi amor de cien años se convirtió en cenizas - undefined novels & stories
Peachy
Estaba a punto de formar un vínculo de sangre con otro lord vampiro. Pero mi pareja de un siglo, Kaelan, no tenía ni idea de esto. Él se encontraba demasiado ocupado encariñándose con su nueva asistente humana, Sylvia. Han pasado noches enteras en su oficina, bajo el pretexto de estar «investigando sangre sintética». Incluso convirtió nuestro aniversario de cien años en la fiesta de cumpleaños de ella. Ese día, frente a todos, Kaelan le presentó un pastel Selva Negra decorado con «Silver Bells». Ellos se reían, untándose glaseado el uno al otro. Se olvidaron que esas flores son un veneno mortal para mí. Mi poder se hizo añicos. La agonía me desgarró mientras las sombras se desataban, incontrolables. Los guardias de mi familia tuvieron que arrastrar mi cuerpo convulsionando. Y, mientras yo me recuperaba sola en la bóveda fría y oscura, Kaelan seguía en la fiesta, bañándose en los vítores para él y Sylvia. La sangre en mis venas se convirtió en hielo. Un siglo de amor y esperanza se redujo a cenizas. En ese momento, acepté el arreglo de mi familia. Sin dudarlo. Una unión con el lord del Trono de Obsidiana; un vampiro del que dicen que es la encarnación del poder.
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