AMOR PARA DOS
—No, ella era la única que quisieron ver —declaró Alejandro, poniéndose en pie para dejar la sala y volver a su oficina, dejando atrás al molesto de su primo—, pero, además de ella, con quien no tengo ninguna intención amorosa, aclaro; salía con alguien más, la mujer con quien me comprometeré próximamente.
Álvaro le miró contrariado. Lo que su primo decía no era lo que los rumores sugerían, además, estaba seguro de que era imposible que su querido primo estuviera saliendo con alguien sin que nadie se diera cuenta, porque Alejandro Darrell era de los que atraían la atención a donde quiera que fuera, pues su apariencia apuesta y su mal carácter eran bastante notorios, y contrastaban bien.