Dulce Venganza
Leo se había acabado de quedar callado por justo en ese momento el chófer de Leo había acabado de llegar, al cual y por poco y lo envían directamente al infierno, pues por qué diablos lo había dejado con seguro, el chófer temblaba ante la mirada de Leo, pero aun así le quitó el freno y empujó a Leo en dirección hacia donde había partido Julia.
Solo que ya quedaba poco tiempo, Julia estaba cruzando el último control de inmigración, sus pasos se hacían lentos pues le dolía hasta el alma tener que dejar su país, y todo por culpa del hombre que se había encargado de destruir la vida por completo.
—¡Julia! —grito Leo nuevamente llegando a escasos metros de Julia, solo que ella no alcanzó a llegar