Mi Guardaespaldas
Él había elegido una playera en vez de camisa, en su cinturón iba su inseparable Beretta.
—¿Te gusta lo que ves?
—Por supuesto, el campo es maravilloso y estos dos ejemplares son animales de lujo —Ami sonrió
—Bien, ¿Cuál montaraz? —Ami sonrió, este hombre tenía la capacidad de hacer preguntas que podría fácilmente encontrarle un doble sentido, si le preguntaba ella preferiría montarlo a él, pero sabía que se refería al animal
—El negro se ve más de tu tipo —Ami dijo, subiendo de un salto a su caballo, olvidándose de por un momento de su herida, apretó los dientes sin emitir sonido alguno.