La Segunda Oportunidad del Lobo
—rogó Luz, tapándose la boca, ahogando un grito de dolor al verlo tan herido, pero aun luchando para que ningún lobo se le acercara para lastimarla.
Los ojos de Zacarías vieron hábilmente a su aprendiz, Marciel se movía como le había enseñado, pero cuando sus ojos se posaron en la figura de la loba blanca que venía a toda velocidad al lugar de la pelea, todas sus fibras le alertaron que eso, era la loba que Luz había liberado sin siquiera darse cuenta.
—¡Cuidado! —gritó uno de los hombres.