Un cliché NORTEAMERICANO
Ambos se dan la mano y el típico abrazo de macho pecho peludo
—Hola, soy Trinidad —saludo, él asiente y me da una sonrisa amable.
—Hola Trinidad, soy John, ¿Qué te trae por aquí?
—Ella viene a practicar Boxeo —dice Caleb, el hombre me mira sorprendido.
—¿En serio?, el boxeo es algo rudo para una chica —dice él, yo me encojo de hombros.
—Si de algo sirve, cuando era una niña me creía hombre y los golpeaba —digo, ambos me miran sorprendidos y divertidos.