La esposa que compré
Rodrigo no podía creer lo que acababa de escuchar dentro de sí, con su razonamiento intentó opacar de inmediato lo que estaba pensando, jamás iba a comparar a su sagrada esposa con una prostituta.
A pesar del celo que sentía por su esposa decidió seguir observándola, Scarlet estaba tan hermosa esa noche, él sentía que lo atraía más que nunca, se veía encantadora, bella, joven, parecía una mujer refinada; sus gestos eran delicados, Rodrigo notó que hasta sus manos parecían educadas; ella sabía cómo tomar la copa y llevársela a la boca de forma correcta; era evidente que poseía conocimientos de protocolo, entonces concluyó: “seguro tomó clases de protocolo y modelaje para sí prestar un mejor s