5 años, un error, un hijo que lo cambió todo
El notario, impaciente, esperaba que aquello terminara.
—Señor notario —dijo Marcos—, la cláusula establece que si el heredero legítimo no tiene descendencia, cualquier otro descendiente puede reclamar. Ignacio ha quedado estéril. Yo, como hijo ilegítimo, tengo derecho a reclamar la totalidad.
El notario asintió.
—Necesito la presencia del señor Montesinos.
—No va a venir —respondió Marcos, sonriendo—. Tengo los documentos que acreditan su esterilidad. Es suficiente.