Vendida al Capo: El precio de mi inocencia
Ella es su llave para recuperar el poder en Europa.
La revelación médica era una bomba de tiempo. Leonidas era el heredero del imperio Kyriakos, pero Ligeia, legalmente según los antiguos pactos de sangre europeos, era la Princesa Heredera de los Saboya y la legítima dueña de la mitad de la fortuna Vatatzes. Habíamos ganado en Nueva York y en Roma, pero habíamos traído al enemigo más peligroso directamente a nuestra cama: la sangre de nuestro rival corriendo por las venas de nuestra propia hija.
—¿Qué vamos a hacer? —pregunté, mirando a Mavros con lágrimas en los ojos—. Si esto sale a la luz, el Consejo nos destruirá. Dirán que nuestro linaje está contaminado.