Filtres
Updating status
AllOngoingCompleted
Trier par
AllPopulairesRecommandationsNotesMis à jour
Consolación desechada: casándome con otro

Consolación desechada: casándome con otro

Desde pequeña siempre fui de buen comer y me cuidaron mucho, así que crecí más rápido que las demás chicas de mi edad. A los dieciocho, mi hermano Santiago, muy sobreprotector, temió que algún hombre se aprovechara de mí y le pidió a su mejor amigo que me cuidara. Pero en nuestro primer encuentro, Vicente no pudo apartar la mirada de mí, y al final me hizo suya una y otra vez. Desde entonces, de día era mi jefe y de noche, yo era su asistente personal. Cuatro años enteros de relación secreta, convirtiéndome en la versión que él deseaba. Después, su ex prometida regresó al país y él se levantó de mi cama para correr al aeropuerto a recibirla. A pesar de la vergüenza, lo seguí. Apenas una hora antes, esa misma mano, con las marcas de mis dientes, me tapaba la boca. Ahora, frente a mí, acariciaba con ternura el cabello de otra mujer: —Isabella, hace cuatro años fuiste tú la que se me metió en la cama cuando estaba borracho. ¿Y ahora vienes a armarme este escándalo? No tiene ningún sentido.
2.2K VuesComplétéAjouté à la bibliothèque 68 fois en tant que dios y mortal
Read
+Librairie
De vuelta al pasado, pero dueña de mi futuro

De vuelta al pasado, pero dueña de mi futuro

Mi hermana, María Sánchez, que siempre despreciaba la escuela, de pronto quiso presentar el examen para la universidad y les pidió a mis papás que me casaran con el hijo de un alto mando militar; a cambio, el general pondría el dinero para su carrera, un “apoyo” disfrazado de arreglo. Entonces supe que ella también había renacido. En la vida pasada, a María los libros le daban flojera: salió de la prepa y se casó con el hijo del comandante de zona, con un arreglo generoso de por medio. Luego a Bruno lo cambiaron a la frontera norte, a una Zona Militar pegada a nogales; a ella le repugnó el entorno y se negó a irse con la tropa. Yo, en cambio, terminé la universidad a puro trabajo y ahorro, entré a una dependencia pública con plaza base y me volví, por fin, capitalina de verdad. Ya metida en la vida castrense, María empezó a cobrar mordidas usando el nombre del suegro general. Lo metió en broncas con los de arriba; la Contraloría de la Militar lo bajó de puesto sin miramientos y, al final, la suegra la corrió de la casa. Tras el divorcio, la engancharon con una “asesoría” para invertir en la Bolsa de Valores; vino el desplome y quemó los ahorros de jubilación de mis papás. Sin salida, se me pegó y, cuchillo en mano, me obligó a entregarle mis ahorros y mi casa “para levantarse otra vez”. En el jaloneo me dio doce puñaladas. Me desangré. Cuando abrí los ojos otra vez, estaba de vuelta al principio: mi hermana les pedía a mis papás que me casaran con Bruno. Yo acepté encantada y me di de baja de la prepa de inmediato.
2.8K VuesComplétéAjouté à la bibliothèque 61 fois en tant que dios y mortal
Read
+Librairie
El Precio de Humillar a la Heredera

El Precio de Humillar a la Heredera

Casi morí desangrada en la camilla del hospital para darle a la familia Rossi su ansiado heredero. Pero, Carter, mi esposo y subjefe de la mafia, permitió que Sofía, su sombra y confidente, sostuviera una cámara mientras yo daba a luz. Grabó cada detalle solo porque estaba aburrida: la pérdida de control de mi cuerpo, mis gritos desgarradores y mi rostro retorcido por la agonía. Y lo peor vino después. Ella guardó capturas de mi sufrimiento, hizo memes y los filtró en el chat privado de su círculo íntimo, solo con el objetivo de burlarse de mi dolor. A los pies de la cama, creyendo que yo seguía inconsciente, Sofía se reía en mi cara. —¡Carter, esto es lo mejor que he visto en mi vida! Siempre sabes cómo complacerme. Pero Sloane se va a volver loca cuando despierte y vea todo lo que hice. La anestesia aún nublaba mis sentidos y los párpados me pesaban demasiado. No obstante, a través de la bruma del dolor, logré escuchar el tono cínico de mi esposo. —No se va a molestar —aseguró—. Ya sabes cómo es Sloane. Siempre hace todo lo que le pido. Le digo unas cuantas mentiras al oído y listo. Y ahora que nuestro heredero nació, la pobre jamás me dejará. Apreté los puños debajo de las sábanas. Recordé todos los sacrificios que hice por él durante los años que estuvimos juntos. Carter olvidó por completo había sido la mujer que lo convirtió en el hombre que gobernaba las calles. Ya que él disfrutaba jugar con mi vida, me prometí que le iba a demostrar cómo se jugaba de verdad. Los haría pagar por cada segundo de burla y humillación que me hicieron pasar.
1.0K VuesComplétéAjouté à la bibliothèque 29 fois en tant que dios y mortal
Read
+Librairie
Un encuentro fugaz

Un encuentro fugaz

Mi mejor amiga, Mila Clarke, acusó falsamente a mi padre y a toda mi familia de traicionar a la manada y asesinar a los guerreros. Me arrodillé ante mi esposo, el Alfa León Black, y le supliqué que confiara en mi padre. Pero él solo me miró con frialdad, sin importarle que mi voz ya estuviera ronca de tanto llorar. Incluso mi propio cachorro, Lucas Black, me reprochó con dureza. —¡Me avergüenzo de ti y de tu familia! ¡No mereces ser mi madre! Tras esto, fui expulsada a las llanuras yermas que rodeaban la frontera. Seis años después, León y Lucas quieren llevarme de vuelta a casa. Pero yo ya tengo un nuevo cachorro, un nuevo compañero y un nuevo hogar aquí.
1.8K VuesComplétéAjouté à la bibliothèque 46 fois en tant que dios y mortal
Read
+Librairie
Después de 99 decepciones, ya no quiero su amor

Después de 99 decepciones, ya no quiero su amor

El día de mi boda, mi hermana menor regresó al país de improviso. Mis papás, mi hermano y mi prometido me dejaron sola y se fueron al aeropuerto a recibirla. Mientras ella subía a sus redes una foto grupal, presumiendo que todo mundo la adoraba, yo marqué una y otra vez: me colgaron todas las llamadas. El único que contestó fue mi prometido: —No hagas un drama; la boda se puede volver a celebrar. Ese día me convirtieron en el hazmerreír de la boda que tanto había esperado. La gente señalaba, se burlaba, y yo tragué en seco. Respiré hondo, arreglé todo yo sola y, en mi diario, escribí un número nuevo: 99. Era la decepción número noventa y nueve. Entendí que no iba a seguir esperando su amor. Completé la solicitud para estudiar en el extranjero y empaqué mi maleta. Todos creyeron que, por fin, me había calmado. No sabían que ya me iba.
3.6K VuesComplétéAjouté à la bibliothèque 71 fois en tant que dios y mortal
Read
+Librairie
Reivindicada por los Dragones Gemelos

Reivindicada por los Dragones Gemelos

Advertencia: Contenido explícito para adultos, con temas de trío, dominación y fantasías eróticas. En el reino medieval de FeWard, la princesa Irmak, heredera al trono, huye de las ataduras de un matrimonio concertado y de las intrigas palaciegas que amenazan su sucesión. Pero cuando se encuentra con los misteriosos gemelos Kuzey y Átila —antiguos dragones disfrazados de seductores guerreros— se enciende una llama prohibida. Cautivada por sus caricias ardientes y posesivas, Irmak descubre una antigua profecía que los une en una danza de lujuria, celos e intensa doble penetración. Mientras una oscura maldición invocada por un hechicero traicionero y las maquinaciones de un ambicioso señor amenazan con destruirlo todo, Irmak debe abrazar su deseo paranormal de salvar FeWard... y rendirse por completo a sus compañeros dragones gemelos. Un romance erótico paranormal lleno de pasión ardiente, batallas épicas y un amor que arde eternamente.
180 VuesEn coursAjouté à la bibliothèque 5 fois en tant que dios y mortal
Read
+Librairie
Cuando el Amor se Convirtió en Recuerdo

Cuando el Amor se Convirtió en Recuerdo

En la víspera de la boda, Alejandra, la madrastra de Juan publicó una foto en twitter. En la foto, ella llevaba el vestido de novia que yo había elegido, sostenía un ramo de rosas rojas, y le pedía un beso a Juan con expresión tímida. El texto de la foto decía: ¨Deseo cumplido¨. Esta vez no llamé a Juan para quejarme y llorar como antes. Solo dejé un "me gusta", y un comentario:"La captura de pantalla ya hecha, se la he enviado al padre de Juan." Y poco después, Alejandra eliminó la publicación, mientras Juan me llamó: -Alena, eres demasiado celosa. A partir de ahora, pasaré toda mi vida contigo. Hoy simplemente cumplí el deseo pequeñito de Alejandra. ¡Habla con mi padre y explícaselo! Pórtate bien, y te preparo un regalo. Me reí con burla: -Juan, ¿no entiendes el lenguaje humano? ¡Ve a explicárselo a tu padre!
3.3K VuesComplétéAjouté à la bibliothèque 126 fois en tant que dios y mortal
Read
+Librairie
La amiga bruja de la infancia de mi Alfa me maldijo, me fui

La amiga bruja de la infancia de mi Alfa me maldijo, me fui

La amiga de la infancia de mi compañero Alfa era una bruja. Ella les dijo a todos que mi sangre portaba un linaje maldito, y que vincularse con Damon lo mataría. En nuestro aniversario, dibujó un círculo de maldición frente a mi puerta, afirmando que suprimiría mi energía oscura. En nuestra Ceremonia de Unión, se disfrazó de mesera y cambió nuestros emblemas de vinculación por una runa de maldición. Cada vez, se arrodillaba frente a Damon y lloraba. —¡Solo intento protegerte de la maldición! ¡Todo lo que hago es por ti! Y cada vez, Damon se ablandaba. Decía que ella simplemente se preocupaba demasiado por él. Todo continuó hasta la víspera de nuestra Ceremonia de Marcado, cuando ella me drogó, se puso mi túnica ceremonial de Luna y se metió en la cama de Damon. Desperté justo a tiempo y la denuncié ante los ejecutores de la manada. Damon fue directo a la estación de los ejecutores para sacarla, luego se giró hacia mí y me dijo con frialdad: —Serena solo intentaba protegerme. ¿Realmente tienes que armar un escándalo por esto? Finalmente, durante el parto, me desangré y caí en coma. Ella se paró sobre mí con lágrimas en los ojos y le dijo a Damon: —Elígeme a mí y déjala ir... esta es la voluntad de la Diosa de la Luna. Dejé este mundo junto con el cachorro que aún llevaba en mi vientre. Entonces, abrí los ojos de nuevo. Estaba de vuelta en el día de la Ceremonia de Unión, y ella estaba a punto de deslizar la runa de maleficio en nuestra caja de emblemas. Esta vez, no me contuve. Le arrebaté la caja frente a todos y estampo la runa en su frente: —¡Creo que la que necesita una purificación eres tú!
886 VuesComplétéAjouté à la bibliothèque 26 fois en tant que dios y mortal
Read
+Librairie
Detrás de las mentiras

Detrás de las mentiras

Estuve ocho años con un hombre divorciado. Nos separamos noventa y cuatro veces y nos divorciamos cinco. Una más, y sería la número cien, pero me cansé. La primera ruptura fue la noche que le entregué mi primera vez: dejó todo a medias porque su ex lo llamó para comprar pan. La quinta, cuando me abandonó embarazada en plena carretera para consolar a esa misma mujer. Tuve un accidente, perdí al bebé… y él llegó después, desarreglado, como si nada. Y aun con todo el dolor que me causó, nunca tuve el valor de dejarlo del todo. La última vez que nos divorciamos fue por otra razón absurda: su ex y su hijo participarían en un programa familiar, y para cuidar la imagen de familia feliz, volvió a divorciarse. Cuando el show terminó, me llamó para hablar de reconciliarnos. Pero esta vez dije que no… porque ya había decidido casarme con otro.
2.2K VuesComplétéAjouté à la bibliothèque 58 fois en tant que dios y mortal
Read
+Librairie
Renací: Intercambio de Boda

Renací: Intercambio de Boda

Cuando renací, con los recuerdos de mi vida pasada bien presentes, lo primero que hice con mi prima Ofelia Pérez fue cambiarnos de novio. En mi vida pasada, Ofelia y yo nos casamos el mismo día. Ella, tan dulce y tranquilita, acabó casada con el comandante naval Ignacio Ramírez, frío y distante. Pero un día, Ignacio, por irse a celebrar el cumple de su amiga de la infancia, Liliana Flores, se le pasó su aniversario de bodas. Ofelia solo quería una explicación. Él, en cambio, soltó: —No tengo por qué sentirme culpable. Y desde ese día, se quedaron en la ley del hielo… por cincuenta años seguidos. Yo, con mi carácter explosivo, me casé con un contador de una fábrica de maquinaria, Fernando Aguilar. Él era calladito. Y aun así, todo el día me reclamaba que yo hablaba demasiado fuerte, que no sabía arreglarme, que no sabía "comportarme". Lo nuestro era pelear sin parar. No pasaban ni tres días sin un pleito… y a veces ni tres horas. Hasta que terminamos peleando tan feo que él mejor ni regresaba a casa. No llegamos ni al año de casados y ya estábamos divorciados. Y cuando volví a abrir los ojos, Ofelia y yo habíamos regresado al mismo día: el día de la boda…
2.2K VuesComplétéAjouté à la bibliothèque 65 fois en tant que dios y mortal
Read
+Librairie
Dernier
1
...
1617181920
...
50
Scanner le code pour lire sur l'application
DMCA.com Protection Status