Filter By
Updating status
AllOngoingCompleted
Sort By
AllPopularRecommendationRatesUpdated
Ya eres Pasado, Alfa Traidor

Ya eres Pasado, Alfa Traidor

Al tercer día de nuestra hostilidad silenciosa, mi pareja destinada, el alfa Cain Beckett, se llevó a Vera Anderson, su secretaria, de viaje a Roseville, con la firme intención de herirme. Creía que yo iba a armar el mismo escándalo histérico de antes. Pero, cuando volvió un mes después, se dio cuenta de que había cambiado. Cuando Cain me arrebata la negociación territorial que estaba a mi cargo y se la entrega a Vera, ya no me pongo a discutir con él, furiosa. Al contrario, me adelanto a ordenar los documentos y dejarle el papeleo listo. Para que Vera se luzca en la noche de luna llena, Cain echa abajo frente a todos el proyecto al que le dediqué tres meses. Ya no peleo con él por eso. Al contrario, asumo todo el castigo en silencio. Incluso cuando Cain decide saltarse las reglas y nombrar a Vera como Beta de la manada, me mantengo tranquila. Hasta sonrío y le doy la razón. Ella le toma la mano y dice, coqueta: —¿Ves? Te lo dije: con alguien como Leah no sirve pagarle con la misma moneda. Tienes que ignorarla por completo para que entienda. Seguro se muere de miedo de perderte al ver que ahora me haces caso a mí y ya no la consientes; por eso está tan mansita. Como era de esperarse, Cain confía plenamente en ella y la felicita por lo lista que es. Incluso, para calmarme, promete que me marcará de forma oficial durante la próxima luna llena; yo solo niego. No, ya no lo necesito; no me hace falta su marca porque pronto me iré de la manada. A partir de este momento, rompo todos mis lazos con Cain Beckett; no volveremos a tener nada que ver.
1.1K viewsCompletedAdded to Library 39 Times as dulce y doloroso
Read
+Library
La Principessa sin Memoria

La Principessa sin Memoria

En el inframundo de Corvona existe una regla tácita: cuando un Don mantiene a una mujer nueva a su lado durante tres meses consecutivos, la Donna debe quitarse el anillo que simboliza su poder y ponérselo a ella en el dedo frente a toda la familia. Cuando mi esposo, Luca, el Don de la familia Bellini, anunció que se llevaría a Mia a un viaje de negocios de tres meses, los bajos mundos de Corvona esperaron que yo sufriera un colapso nervioso. Llevaba siete años junto a Luca Bellini. Lo seguía a todas partes, rehusándome a apartarme de su lado. Incluso me despertaba a mitad de la noche para tocarlo, necesitando comprobar que seguía allí para poder sentirme segura. Todos conocían mi profundo apego y apostaban a que jamás lo dejaría ir. Pero cuando Mia me tendió la mano, y habló con una voz que destilaba dulzura, no derramé ni una sola lágrima. Con total calma, me saqué el anillo grabado con el blasón familiar y se lo deslicé por el dedo anular. Luca, recostado en el sillón de cuero a la cabecera de la mesa, agitó el whisky en su vaso, con la satisfacción destellando en sus fríos ojos azules, y dijo: «Elara, por fin aprendiste cuál es tu lugar». Bajé la vista a mi dedo desnudo y no dije nada. Lo que Luca ignoraba era que, un mes atrás, había recuperado siete años de recuerdos perdidos. No era ninguna huérfana callejera, sino la Principessa perdida de la familia Rossi, la más poderosa de Old World. Y en tres días, el convoy armado de mi hermano irrumpiría en Corvona para llevarme a casa.
8.7K viewsCompletedAdded to Library 349 Times as dulce y doloroso
Read
+Library
Siete días para decir adiós

Siete días para decir adiós

Tenía tres meses de embarazo cuando ocurrió el accidente automovilístico. En esos últimos instantes, mientras mi conciencia se desvanecía, marqué desesperadamente a la línea privada y encriptada de Damian, aquella reservada solo para emergencias. Él nunca contestó. Para cuando me llevaron de urgencia al quirófano, recibí un golpe devastador: Damian había reasignado por la fuerza a mi médico privado principal al Distrito Sur. Necesitaba al mejor doctor para atender a su amor de la infancia, Evelyn, quien acababa de enviudar. Cuando por fin desperté, envuelta en una neblina de agonía, mis dedos temblorosos deslizaron la pantalla y abrieron Instagram. Vi la publicación más reciente de Evelyn: «Sabía que, sin importar la distancia ni el tiempo, Damian movería cielo y tierra para llegar hasta mí. Incluso trajo a su Médico Jefe solo para ayudarme a sanar de mi dolor». En la foto que acompañaba el texto, Damian —un hombre conocido por sus ojos fríos y letales— miraba a la mujer a su lado con una ternura que yo no había visto en años. Mientras yo me aferraba a la vida al borde de la muerte, luchando por salvar a nuestro hijo, mi esposo jugaba a ser el protector de otra mujer embarazada. Una risa hueca y llena de burla hacia mí misma escapó de mis labios. Sin pensarlo dos veces, deslicé la alianza de bodas fuera de mi dedo anular. Abrí mi bandeja de entrada y presioné «Confirmar» en la invitación del Instituto Internacional de Finanzas más elitista del mundo. Si Evelyn es lo único que le importa, entonces les daré mi bendición. En siete días, desapareceré de su mundo para siempre… y me llevaré a mi bebé conmigo.
576 viewsCompletedAdded to Library 17 Times as dulce y doloroso
Read
+Library
Mi Cremita Cuesta

Mi Cremita Cuesta

—Feli, ya no le hagas así... me estás volviendo loca... En el cuarto, Natalia tenía las piernas abiertas, con la cara encendida. El escote se le había abierto y dejaba ver una buena parte de su piel blanquita. Ya no pude soportar más y me subí encima de ella. —¿Te está volviendo loca? ¿Quieres que te ayude?
1.6K viewsCompletedAdded to Library 60 Times as dulce y doloroso
Read
+Library
Fui La Nueva Muñeca Humana De La Tienda

Fui La Nueva Muñeca Humana De La Tienda

Mi mamá, Allison Ramsey, tiene una tienda para adultos. Un día estoy tan cansada que me quedo dormida ahí dentro, y por accidente termino atrapada en una de esas camas del placer. Cuando el señor Palmer, el vecino, entra al local, me confunde con un nuevo modelo de muñeca de la tienda y empieza a bajarme los shorts.
33.3K viewsCompletedAdded to Library 1.3K Times as dulce y doloroso
Read
+Library
Renacer en el Palacio: La Venganza de Carmen

Renacer en el Palacio: La Venganza de Carmen

La boda con Diego Velázquez, heredero al reino, se vio empañada por la tragedia. María de Mendoza, la hija adoptiva de Lola —la nana que había cuidado a Diego desde niño—, se quitó la vida. La encontraron ahorcada, vestida con un traje de novia. El vino de la boda resbaló de las manos de Diego. Tras un largo silencio, soltó con voz fría, sin una pizca de emoción: —Dale una buena suma de dinero a Lola. Y asegúrate de que María tenga un entierro digno. Y no dijo más. Continuó con la ceremonia como si nada hubiera pasado, como si aquello no le afectara. Cinco años después, la víspera de que Diego ascendiera al trono, recibí la noticia: no podía tener hijos. Me envió a un convento, donde pasaría el resto de mis días, con la condición de no volver a pisar el palacio. Esa misma noche, me mostró una fotografía de María y, sin inmutarse, me dijo: —Cuando ella murió, llevaba mi hijo. Si no fuera por la influencia de tu familia en la corte, dime, ¿cómo habríamos terminado casándonos? ¿Y qué habría sido de María? —Carmen Pimentel, no sirves ni para ser madre. Quédate aquí, reza y paga por tus pecados. Ora por el alma de María y de nuestro hijo. En menos de un año, mi familia Pimentel fue acusada de traición y todos fueron ejecutados. Yo, por mi parte, morí de un infarto, desangrándome por la boca. Cuando volví a abrir los ojos, me encontré de vuelta en el día de mi boda, justo antes de entrar al palacio.
3.4K viewsCompletedAdded to Library 111 Times as dulce y doloroso
Read
+Library
Mis Hermanos Prefirieron A Mi Asesina Que A Mí

Mis Hermanos Prefirieron A Mi Asesina Que A Mí

Mi hermana adoptiva, Clara, me tendió una trampa. Afirmó que la obligué a beber sangre de bestia. El terror, según ella, le provocó un ataque al corazón. Debido a eso, mis tres amados hermanos vampiros me encerraron. Me atraparon en el observatorio, en la torre más alta, vinculada por una maldición de sangre. Golpeé la puerta, impotente, explicando y suplicándoles que me dejaran salir. Damien, mi hermano mayor y jefe de nuestra familia, me atravesó con una mirada de fría decepción. Luego, me dio la espalda. —Tu egoísmo tiene un límite, Lilith. Clara es una humana frágil. ¡Tiene una afección cardíaca! ¿La obligaste a tragar esa inmundicia? ¿Intentabas matarla? No quiero volver a ver este lado cruel de ti. Quédate aquí y piensa en lo que has hecho. Ethan, la estrella de rock, y Julian, el arquitecto gótico, ni siquiera pudieron mirarme. Sus voces estaban tensas por la ira y el agotamiento. —¡Soportamos tus berrinches, pero no para que lastimaras a nuestra familia! Nos has fallado, Lilith. Quédate ahí dentro y comprende lo que hiciste mal. Luego, levantaron con cuidado a la "inconsciente" Clara y desaparecieron por el pasillo. Pero ellos no lo sabían. El observatorio solo debía abrirse por la noche, pero algo falló. Cuando llegó la mañana, la cúpula no se cerró. La luz del sol, mortal para nosotros, entró directamente. Mi poder se evaporó. Mis gritos se convirtieron en silencio. Me convertí en cenizas. Tres días después, mis hermanos regresaron con una Clara "recuperada". Solo entonces se acordaron de mí. No tenían idea de que el sol ya me había ejecutado.
1.6K viewsCompletedAdded to Library 45 Times as dulce y doloroso
Read
+Library
Colegiala Pública

Colegiala Pública

—Padrino, me equivoqué, no volveré a ir al club nocturno... Mmm, ahí no me puedes tocar. A altas horas de la noche, en la entrada del club nocturno, una atractiva mujer con medias negras estaba tirada en la calle, tan borracha que dejaba a la vista su calzoncito blanco. Me puse eufórico y deslicé la mano por debajo de su falda. Para mi sorpresa, me confundió con su padrino y creyó que venía a darle una lección, por lo que se quedó tan asustada que no se atrevió a moverse. Aproveché la situación para separarle las piernas y me abalancé sobre ella con fuerza. —¡Padrino! ¿Por qué me castigas de esta manera? —gritó aterrada.
2.4K viewsCompletedAdded to Library 78 Times as dulce y doloroso
Read
+Library
Casada de nuevo, él enloqueció

Casada de nuevo, él enloqueció

Mi padre me obligó a elegir a uno de los dos hermanos de la familia López para casarme. Elegí a Alejandro López. Solo porque llevaba trece años enamorada de él en silencio. Pero el día de nuestra boda, su hermanastra Paloma se arrojó desde la azotea del hotel. Dejó una carta escrita con sangre, deseándonos amor eterno y una vida juntos. Entonces lo entendí: llevaban años amándose en secreto. Alejandro perdió el control en plena boda y anunció que renunciaba al mundo. Yo me quedé sola, sin rumbo. De por vida, expió sus culpas ante la placa conmemorativa de su hermanastra. Lo odié por engañarme; no pedí el divorcio y nos torturamos. Hasta que un secuestro lo cambió todo. Para salvarme, Alejandro murió junto a los secuestradores. Antes de morir, me miró y dijo: —Isabela, fue mi culpa haberte ocultado la verdad. —Pero dos vidas, la mía y la de mi hermana, ¿no bastan para saldar esta deuda? —En la próxima vida, no me elijas. Cuando abrí los ojos de nuevo, había vuelto al día en que mi padre me pidió escoger esposo. Esta vez, sin dudarlo, elegí al hermano mayor de Alejandro: Ramiro.
2.4K viewsCompletedAdded to Library 94 Times as dulce y doloroso
Read
+Library
El Castigo del Don

El Castigo del Don

A medida que se acercaba mi fecha de parto, salió a la luz una discrepancia enorme en las cuentas de armas de la familia Galante. Por esto el mando tomó una decisión rápida: me enviaron a mí, Sophia Vitale, la esposa del Don —esa mujer que todos decían que no tenía nada mejor que hacer—, para inspeccionar de manera personal el arsenal y verificar el inventario. Yo creí que era una revisión de rutina. Por lo que nunca imaginé que la ahijada de mi esposo, Mónica Leona, lo usaría como tapadera para volar todo el arsenal por los aires. La explosión fue ensordecedora. El fuego rasgó el cielo y el concreto se desplomó a mi alrededor, aplastándome, mientras un dolor abrasador me desgarraba el estómago. Sin embargo, contrario a lo esperable, no llamé a mi esposo por su línea privada de máxima prioridad, sino que, en cambio, envié una señal de auxilio a mi padre. En mi vida anterior, en el instante en que había ocurrido la explosión, yo había usado ese mismo canal prioritario para llamar a mi esposo. El bebé había sobrevivido y Mónica había muerto en la explosión. Mi esposo había dicho que no me culpaba, que Mónica era una extraña y que un heredero importaba más. No escatimó en gastos, contrató a especialistas obstétricos de élite para vigilarme día y noche, diciéndome que me mantuviera tranquila y esperara el parto. Luego, el día en que entré en labor, él mismo nos encerró a mí y al bebé dentro de un almacén abandonado, el cual empapó con gasolina y encendió, quemándonos vivos. —Si no hubieras retrasado todo a propósito, ella no habría muerto. ¿De verdad creíste que haciéndote la víctima ibas a engañarme? Ni lo sueñes —dijo—. ¿Tanto te gusta jugar con fuego? Bien. Entonces te dejaré vivir su desesperación en carne propia. Cuando volví a abrir los ojos, estaba de regreso en el arsenal, justo en el instante exacto antes de la explosión.
1.4K viewsCompletedAdded to Library 43 Times as dulce y doloroso
Read
+Library
PREV
1
...
3637383940
...
50
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status