¡Chantajeada por el CEO!
Esa no era ella.
Terminó quitándose el disfraz, porque eso era para ella… Un maldito disfraz.
Posteriormente a ducharse, dejando que el agua se llevara el maquillaje por el desagüe, Lucía optó por vestirse con sus ropas. Sí, podía estar siendo chantajeada por el CEO, pero eso no era un impedimento para que dejara de ser quien era. Así que decidió vestirse con uno de sus tantos jeans, una camiseta suelta, un suéter y calzar zapatillas vans. Su cabello estaba recogido en una coleta y su rostro al natural. El bolso grande lo sustituyó por un más pequeño, ya que el grande era más cómodo para llevar materiales a la escuela.