El amor de un viudo
Karina, en ese momento tenía la seguridad que muchas veces le faltaba, gracias a haber visto los videos y a las palabras de Mateo, que solo tenía halagos para ella.
Los dos estaban temblando, de pasión y de deseo.
Hicieron el amor en forma desenfrenada, entregándose al amor.
Llegaron juntos, completandose el uno al otro.
Sintiéndose, amandose.
No existía el mundo, solo ellos dos, con sus respiraciones aún agitadas, sus brazos y piernas estaban entrelazados.
Mientras tanto, la música suave no había dejado de sonar en la habitación, incitándolos a amarse, pero ellos hacía rato que ya habían dejado de escucharla.