La bestia de la bella
Ángeles se giro a ver la cara de su ahora berrinchudo esposo para regañarlo, al final no pudo al ver sus ojos llorosos reflejando tristeza y ansiedad
—Escúchame bien alfa sentimental, eres mi vida, la bestia de mi historia, eres el príncipe de azul de mi cuenta de hadas, no puedo y no quiero dejarte de amar nunca
Con esas palabras lo beso apasionada, transmitiendo todo lo que sentía por este tonto alfa en ese beso, una maraña de extremidades fue lo último que la noche vio, dos cuerpos entregados entre si no como un acto pasional, era una entrega mas grande una que gritaba al mundo que su amor era real, verdadero y durará toda la eternidad
Fin