Filter By
Updating status
AllOngoingCompleted
Sort By
AllPopularRecommendationRatesUpdated
A ella la salvó, a mí me abandonó

A ella la salvó, a mí me abandonó

Si tú y el primer amor de tu esposo sufren un accidente al mismo tiempo, ¿a quién rescataría él? Alejandro García alzó a su primer amor en brazos y se marchó. La vida se desvaneció: el hijo se había perdido y, con él, murió por dentro Sofía Herrera. Un acuerdo le había dado a Sofía la oportunidad de casarse con el hombre al que más quería. Todos sabían que había conseguido ese matrimonio luego de romper la relación entre Alejandro y su primer amor. Todo para quedárselo. Ella creyó que el tiempo lo haría valorarla, que eventualmente llegaría el momento en que él la mirara de verdad. Hasta el día en que tuvo que enterrar con sus propias manos los restos del bebé de tres meses que nunca llegó a nacer. Fue entonces cuando finalmente abrió los ojos. —Divorciémonos. Un acuerdo sencillo, para quedar a mano. Tres meses más tarde, bajo las luces brillantes y entre el murmullo de la multitud, ella subió al escenario a recibir un reconocimiento. Él la miró con sorpresa por algunos segundos antes de voltearse hacia los presentes con calma y decir: —Así es, ella es mi esposa. —¿Esposa? Sofía dibujó una sonrisa en sus labios mientras le pasaba el acuerdo de divorcio. —Disculpe, señor García, ahora soy su exesposa. Ese hombre siempre tan sereno y frío perdió el control en ese instante. Con los ojos inyectados en sangre y la voz quebrada, gritó: —¿Exesposa? ¡Yo jamás acepté eso!
7.7306.9K viewsCompletedAdded to Library 10.7K Times as esposo mimoso
Show Reviews (66)
Read
+Library
Liliana Rivas
Que novela tan mala. Los capítulos inconclusos no se supo si Alejandro se dió cuenta que Florencia no estaba embarazada. No hubo final ni se concreto nada en la historia. Lis capítulos súper largos y siempre lo mismo. De verdad para mí no merece ninguna estrella
Carolina Andrea Flores
Hasta ahora me gustó mucho... me molesta que no esté terminado pero bueno, cosas que pasan. Ahora, si se estira mucho más no voy a poder seguirla porque me estoy empiezando a aburrir. Si encima al final termina con Alejandro, me pego un corchazo. Tanto leer para que Sofia no haya aprendido nada!
Read All Reviews
Dos Hermanas, Un Secreto Del Don

Dos Hermanas, Un Secreto Del Don

En nuestro séptimo aniversario de bodas, estaba montada sobre las piernas de mi esposo, Lucian, el Don de la mafia, besándolo con pasión. Mis dedos hurgaban con disimulo en el bolsillo de mi costoso vestido de seda, buscando la prueba de embarazo que había escondido ahí. Quería guardarme la noticia inesperada para el final de la noche. La mano derecha de Lucian, Marco, preguntó con una sonrisa sugerente en italiano: —Don… ¿qué tal su nuevo secretito? La risa burlona de Lucian vibró en mi pecho y sentí cómo se me revolvía el estómago. Respondió, también en italiano: —Como un durazno verde. Fresco y tierno. Su mano todavía acariciaba mi cintura, pero tenía la mirada perdida. —Que esto quede entre nosotros. Si mi Donna se entera, me mata. Sus hombres rieron con complicidad, alzando sus copas y jurando guardar el secreto. El calor que sentía en el cuerpo se me fue extinguiendo. Lo que ellos no sabían es que mi abuela era de Sicilia, así que entendí cada una de sus palabras. Me obligué a mantener la calma, con la sonrisa perfecta de una matriarca, pero la mano con la que sostenía la copa de champaña me temblaba. En lugar de hacer una escena, tomé el celular, busqué la invitación que había recibido hacía unos días para un proyecto privado de investigación médica internacional y acepté. En tres días, iba a desaparecer del mundo de Lucian.
19.4K viewsCompletedAdded to Library 523 Times as esposo mimoso
Read
+Library
Parto Infernal

Parto Infernal

Las contracciones me estaban matando. Se me oscurecía la vista. Mi esposo, Don Vittorio Falcone, el hombre que gobernaba Chicago, me apretó la mano. Sus ojos oscuros ardían de amor. —Solo un poco más, mi amor. Pronto conocerás a nuestro bebé. El sudor me corría por la cara. Aun así, encontré fuerzas para sonreírle. Entonces entró una enfermera. Traía una jeringa. Creí que era para calmarme el dolor. Pero Vittorio me soltó la mano. Dio un solo paso atrás. La aguja se me hundió en el brazo. Vittorio habló con frialdad de acero. —Dosifíquela con cuidado. Que aguante hasta la medianoche. Ni un minuto antes. Solo después de que Ornella dé a luz. Entonces lo entendí. Creía que me había casado con él por dinero. Estaba deteniendo mi trabajo de parto. Todo por una regla enferma de la familia Falcone: el primer hijo varón que naciera sería el siguiente heredero. El dolor me atravesó. Estiré la mano hacia él. Las lágrimas me corrían por la cara. Le rogué que se detuviera. Se mordió el labio. Habló con frialdad. —Mi hermano murió. Ornella lleva en el vientre a su único heredero. Harás lo que se te ordene. Tú y tu bebé no le quitarán su derecho como heredero. El fármaco me corrió por las venas. La presión violenta en mi vientre, como una mano invisible, se detuvo.
1.2K viewsCompletedAdded to Library 47 Times as esposo mimoso
Read
+Library
Elegiste acabar con nuestro bebé para salvar a tu amante

Elegiste acabar con nuestro bebé para salvar a tu amante

Con nueve meses de embarazo, un exempleado, que guardaba un profundo rencor tras haber sido despedido para darle ese puesto a mi esposo, me llevó a la fuerza a la azotea del edificio y me asestó decenas de puñaladas. Mi marido, Víctor Escobar, capitán de un escuadrón de rescate, prefirió movilizar a todo su personal para impedir que Raquel Herrera, su exnovia, sumida en una depresión, le prendiera fuego a su departamento. No le supliqué que viniera a rescatarme. En mi vida anterior, precisamente porque lo había llamado suplicándole ayuda, él había dejado desprotegida a Raquel y había ido corriendo a salvarme. Mi bebé y yo logramos sobrevivir, pero ella, después de prenderle fuego a su departamento, murió consumida por el incendio. En apariencia, Víctor no me había guardado ningún rencor. Incluso llegó a reservarme una suite de maternidad privada. Sin embargo, el mismo día que di a luz, me amarró ¡y nos acuchilló sin piedad, a mí y a mi bebé recién nacido! —¡Ese día tú y ese tipo se pusieron de acuerdo para engañarme, ¿no es así?! ¡Tus «heriditas» no eran nada graves! ¡Ni de chiste te ibas a morir! —exclamó, fuera de sí—. ¡Pues, si tanto te encanta que te apuñalen, entonces, te daré el gusto! Cuando volví a abrir los ojos, había regresado al día en que me habían tomado como rehén. Pero, esta vez, tomé una decisión: lo dejaría correr para salvar a su Raquel.
6.3K viewsCompletedAdded to Library 125 Times as esposo mimoso
Read
+Library
El Don Me Rogó Por Una Segunda Oportunidad

El Don Me Rogó Por Una Segunda Oportunidad

—Ayúdame a fingir mi muerte y a organizar una identidad completamente nueva. —Doña —el hombre estaba claramente conmocionado—. ¿Por qué? El Don la adora. Toda Sicilia sabe que... —Eso no es asunto tuyo —lo interrumpí—. Me voy en cinco días. Al salir del mercado negro, la pantalla LED de la plaza todavía mostraba imágenes de mi fastuosa boda con el Don Alexander hace tres años, una ceremonia que costó más de quinientos millones de dólares. Todos pensaban que Alexander me amaba profundamente, y yo también lo creía. Hasta esta tarde. En nuestro tercer aniversario de bodas, regresé a Sicilia temprano y me escondí en la sala de descanso de la oficina de mi esposo, queriendo darle una sorpresa. En su lugar, vi a su secretaria escondida bajo su escritorio. Mientras el subjefe, Marco, informaba sobre las pérdidas de la operación de contrabando en el muelle, Isabella estaba arrodillada entre las piernas de Alexander, desabrochando hábilmente sus pantalones. Su cabeza subía y bajaba. Después de que Marco se fue, Isabella sonrió seductoramente. —¿Podría tu Doña atenderte de esta manera durante una reunión? La voz de Alexander estaba llena de deseo. Sus manos amasaban los pechos de ella. —Sophia es demasiado convencional, demasiado aburrida. Tú eres mucho más emocionante en la cama, pequeña zorra. Me cubrí la boca, completamente devastada. Pero cuando finalmente me fui, el Don, que me había considerado aburrida, fue quien se desmoronó por completo.
2.9K viewsCompletedAdded to Library 114 Times as esposo mimoso
Read
+Library
El arrepentimiento del Don tras mi partida

El arrepentimiento del Don tras mi partida

En mi quinto año de matrimonio con el Don de una poderosa familia mafiosa, descubrí que el amuleto de protección que me regaló me provocaba dolores de cabeza cada vez que lo llevaba conmigo. Como cirujana, esto me alarmó. Tomé los pequeños sobres que encontré dentro del amuleto y los llevé al laboratorio de toxicología del Hospital Kosley. El médico los inspeccionó y me dijo que contenían un tipo de veneno de acción lenta que no solo daña el cuerpo de la víctima, sino que también la vuelve infértil después de un tiempo. Lloré y exclamé: —¡Pero eso es imposible! ¡Mi esposo fue quien me dio esto! Se llama Vincenzo Cursley. ¡También es el dueño de este hospital! El médico me miró confundido. —Señorita, por favor, deje de decir tonterías. Conozco al señor Cursley y a su esposa. Son muy cercanos e íntimos entre ellos. Además, la señora Cursley dio a luz a un bebé hace poco. Ambos están ahora en la sala VIP, cuidando de su bebé. Entonces, el médico me mostró una foto en su teléfono. Vincenzo vestía su traje negro habitual con el emblema de la familia Cursley bordado en él. Sostenía a un bebé en brazos, y en cuanto a la mujer que estaba a su lado... La conocía. Se llama Claudia Henderson. Y Vincenzo siempre se ha referido a ella como su hermana adoptiva.
27.1K viewsCompletedAdded to Library 542 Times as esposo mimoso
Read
+Library
Le Dio Mi Luna de Miel a Otro

Le Dio Mi Luna de Miel a Otro

Mi esposa, Norma Estévez, presidenta de la compañía, se enteró de que yo le había cedido a Manuel Anaya, su asistente favorito, un proyecto valuado en diez millones de dólares. Creyó que esos tres meses de ley del hielo por fin habían funcionado. Feliz de la vida, fue ella quien me propuso irnos al extranjero de luna de miel. Pero, en cuanto Manuel se enteró, se llenó de celos y armó un escándalo diciendo que iba a renunciar. Norma, que siempre lo consentía, entró en pánico. Después de pasarse tres días y tres noches consintiéndolo, volvió a cancelar nuestra luna de miel con la excusa de un viaje de negocios y le dio a él el otro boleto. Más tarde, me explicó con total indiferencia: —El amor es lo de menos. El trabajo es lo más importante. Como presidenta, debo poner la empresa en primer lugar. Tú eres mi esposo, deberías entenderlo, ¿no? Miré la publicación que Manuel acababa de subir a sus redes, junto con una foto de ellos dos con las cabezas juntas, haciendo un corazón con los dedos. No dije nada, solo asentí. Norma creyó que me había vuelto más generoso y comprensivo, y pareció quedar muy satisfecha. Incluso aseguró que, cuando regresara al país, me lo compensaría con una luna de miel aún más romántica. Pero ella no sabía que yo ya había presentado mi renuncia. Y tampoco sabía que el acuerdo de divorcio ya llevaba estampada su firma. Entre ella y yo, ya no habría ningún después.
904 viewsCompletedAdded to Library 19 Times as esposo mimoso
Read
+Library
Tras el divorcio, los gemelos se arrepintieron

Tras el divorcio, los gemelos se arrepintieron

Mi mejor amiga y yo nos casamos el mismo día con los hermanos Alcázar. Por coincidencia, incluso quedamos embarazadas al mismo tiempo. Yo me casé con el hermano mayor, un reconocido psicólogo; ella, con su hermano menor, un prodigio de la medicina. Debido a las molestias del embarazo, Sebastián decidió manejar y llevarme para realizarme un chequeo prenatal. Pero a mitad del camino, una sola llamada de su ex, la mujer que nunca superó, bastó para que cambiara de rumbo y me dejara atrás. Llorando, me aferré a su brazo. —Sebastián, te lo suplico… afuera está lloviendo a cántaros. ¿Puedes llevarme primero al hospital? Él apartó mi mano con impaciencia. —Ella se cortó la muñeca. ¡Podría morir! ¿Puedes dejar de ser tan inmadura? Tengo que ir a vendarla. Tú puedes ir sola al hospital. La lluvia caía como si el cielo se estuviera rompiendo. Y Sebastián me dejó sola en plena carretera. No tuve más opción que llamar a mi mejor amiga para que viniera por mí. Nunca imaginamos que, en el camino, un enorme camión de carga se lanzaría directo contra nosotras. Mientras perdía el conocimiento, la escuché llorando, llamando a su esposo… Pero lo único que recibió fueron reproches. —No inventes tonterías, Elena. Solo porque estoy acompañando a Daniela, ¿ahora vas a mentir sobre un accidente? Al final, fueron unos desconocidos que iban pasando quienes llamaron a la ambulancia. Gracias a ellos, sobrevivimos, pero las dos perdimos a nuestros bebés. Cuando despertamos en el hospital, nos miramos y sonreímos amargamente. —¿Te vas a divorciar? —Sí.
1.3K viewsCompletedAdded to Library 49 Times as esposo mimoso
Read
+Library
La señora no perdona al infiel

La señora no perdona al infiel

Con veinticinco semanas de embarazo, Julieta García descubrió la infidelidad de su esposo durante una revisión prenatal. Con el cuerpo hinchado por la gestación y un aspecto descuidado, sostenía con dificultad su vientre abultado, mientras la joven amante de su marido la llamaba esa mujer. Delante de todos, él la miraba con un desdén abierto Pero la primera vez que Julieta conoció a Héctor Gómez, ella también fue el centro de todas las miradas, admirada y rodeada de halagos. Convencido de que ella había logrado casarse con él gracias a esa relación, Héctor tomó la iniciativa de divorciarse. En ese instante, su corazón murió por completo. Desde los años universitarios hasta el mundo laboral, ocho años de amor silencioso y de entrega absoluta demostraron no valer nada. Tras dar a luz, Julieta firmó el acuerdo de divorcio y se marchó sin volver la vista atrás. *** Cinco años después. Ella se había convertido en una poderosa empresaria multimillonaria. Era deslumbrante, segura de sí misma, talentosa, y no le faltaban pretendientes. El mismo Héctor, que en su momento insistió en divorciarse, nunca llegó a recoger el certificado de divorcio. Julieta presentó entonces una demanda judicial. Héctor, que antes la despreciaba, empezó a aferrarse a ella y, frente a cada pretendiente que se le acercaba, respondía con una venganza implacable. Hasta que Julieta apareció del brazo de otro hombre y anunció su compromiso. Héctor la acorraló contra la pared, fuera de control, y le espetó con voz ronca: —¿Casarte con otro hombre? Ni lo sueñes.
8.3877.1K viewsOngoingAdded to Library 34.2K Times as esposo mimoso
Show Reviews (188)
Read
+Library
Dayami Hinojosa
Por favor señorita Escritora haga unos episodios más en donde Julieta se de cuenta que ella es la hermana que Jairo siempre tuvo en su mente, y por ella y su señor padre fue que se quiso independizar y ya no tener tratos con la familia Quintana que Jairo se case con Jimena, Carlos se merece a Jul
Anii Queen
La novela tiene su atractivo, está buena, es atrapante pero por partes se vuelve densa y repetitiva. en distintos capítulos se repiten párrafos y otras veces están mal escritos. Por otro lado la aplicación está buena, cumple con lo que promete. Puedo agregar que No le creo nada a Héctor! Saludos...
Read All Reviews
Desalojando a la heredera

Desalojando a la heredera

Con ocho meses de embarazo, la secretaria de mi esposo hizo que congelaran todas mis tarjetas bancarias. Por teléfono, soltó una risa fría y dijo: —A partir de ahora, cada centavo que gastes necesita mi aprobación. Jack trabaja demasiado duro como para desperdiciar su dinero en una mujer inútil que solo sabe ir de compras. Ese mismo día, me llevaron de urgencia al hospital con contracciones. Pero, cuando intenté pagar, todas las tarjetas que intenté usar fueron rechazadas. Y, como si eso no fuera suficiente, también había sacado a mis padres de su suite privada para adultos mayores y los había trasladado a la habitación más barata disponible. ¿Su razón? Dos viejos comunes no tenían derecho a desperdiciar el dinero de Jack. Me reí. Ella no tenía idea de que esos «viejos comunes» eran el Don y la Donna de la familia Bellandi, la pareja que había controlado el bajo mundo de Italia durante décadas. No tenía idea de que la empresa de Jack, su reputación, su fortuna… todo lo que poseía había venido de la familia Bellandi. Mis padres ya tenían planeado retirarse por completo después de que naciera mi hijo, e iban a entregarme toda la familia. A mí… Y a Jack. ¡Qué lástima! Jack había permitido que ella humillara al único poder real junto al que alguna vez tendría la oportunidad de estar. Tres días después, Jack organizó una fiesta de bienvenida para su misterioso inversionista. Frente a todos, su secretaria marcó el número del inversionista. Al segundo siguiente, sonó mi teléfono.
1.4K viewsCompletedAdded to Library 49 Times as esposo mimoso
Read
+Library
PREV
1
...
131415161718
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status