El Alfa que me echó fuera
Se había ido.
—¿Alfa, está bien? —la anciana Miranda se acercó, su voz cargada de preocupación.
—Busquen dónde ha estado Samara los últimos tres años —ordenó Arturo, su voz era áspera—. Usen cada tropa que tengamos. No importa el costo.
Tres días después, llegó el primer informe.
Las noticias no lo sorprendieron, solo lo rompieron.
—Alfa… —el explorador informó, temblando, incapaz de mirarlo a los ojos—. Samara… ella está con la manada Silverwood. Ella… ella es su legendaria Beta principal. Su nombre en código… Sara.