Curvas peligrosas
Unas horas más tarde
Gonzalo
La verdad es que no entiendo como me estoy dejando arrastrar como el río por una atracción, llevándome adonde nunca pensé volver a estar por una mujer, porque me siento frágil ante las miradas de Lourdes, al punto de estar confundido, más sabiendo que ella no es cualquier chica, es mi prima, alguien prohibida, pero es más fuerte lo que me grita mi corazón solo con absorber su perfume, con su presencia cerca de mí, ya que me quita la calma en pocas palabras, es algo que nunca lo sentí en mi vida, incluso lo más acertado sería alejarme, seguir siendo un idiota, sin embargo, ella me reta a ser ese hombre que pocos conocen, alguien que oculté hace mucho tiempo despué