Divorcio primero, matrimonio después
Comimos nos reímos, bailamos, conversamos y partimos el pastel, fue una noche mágica que no quería que terminara, era la primera vez que me veia feliz a Agustin y que mejor fecha que su cumpleaños para sorprenderlo
—¿Te gusto la sorpresa?
Le pregunte muy cerca de su oído, mi aliento caliente rocio su cuello haciéndolo estremecer, eso fue genial de sentir
—Si estuvo genial, gracias.
—No sigas agradeciendo, no tienes por qué hacerlo, una esposa considerada lo haría por su esposo, el amor es la parte principal de un matrimonio y mantener encendida la llama es deber de ambos, aunque nuestro matrimonio empezo de una manera especial, no tiene porque ser "contractual" te comento que las sorpresas n