Una esposa por contrato
lo digo por ella, sino por ti, pero ni lo sueñes, voltea para otro lado, que esta preciosidad es mi esposa, Elizabeth de Turner, Respondí con convicción –. – Qué lástima, exclamó el, es un placer conocerla señora Turner, veo que Alex sigue conservando el buen gusto con Las mujeres, añadió el besando la mano de Elizabeth –. – Ya, ¿cómo que ya fue suficiente de tanto saludo no?, Comenté celoso –. – Veo que no has cambiado, sigues siendo el mismo celoso e inseguro de siempre, me dijo –. – Y tú el mismo lanzado que quería bajarme a todas las chicas ¿o me equivoco? Comenté con sorna –. Adam se sentó con nosotros en la mesa, sus ojos no paraban de mirar a mi esposa, y de vez en cuando le lanzaba