La mujer que no soñé
Déjalo ir y pondré el mundo a sus pies
—Antonio es un gran corredor, no hace falta que usted haga algo, debería confiar en sus habilidades y apoyarlo incondicionalmente, sin recurrir a esto.
—Parece ser que, no me estás entendiendo o no quieres hacerlo. No habrá ninguna empresa o persona que pueda patrocinar su carrera, mientras tú estés en medio. Si lo amas déjalo cumplir sus sueños, deja que se sienta vivo
—¿Usted ama a Antonio, señora Rocco? —preguntó. Tratando de mantener su carácter bajo control.
—Por supuesto que lo amo, es mi hijo, mi único hijo. Si él tiene problemas es gracias a ti, eres tu quien arruina su vida con su sola presencia, eres y serás una sombra en su vida, si no te ma