TE AMARÉ POR SIEMPRE
Vaya, y yo que pensé que te estabas volviendo maricón, con eso de que ya no tocabas a ninguna mujer
Maricón tu jodido culo, yo solo soy de mi mujer, no soy un hombre vanal cómo tú
Ya pues, ya entendí, aaaah tan lindas que son las mujeres. - suspiró Franco
Mientras tanto en la feria, la bella Abigail y el mafioso Lukani, ya estaban en negociaciones con los principales ganaderos, solo que habían tenido la mala suerte de ser abordados por un timador que solo quería estafarles su dinero