Engaño
—Lo siento primo, pero ese puesto lo ocupó yo, hola soy Jonathan —da un paso al frente un chico delgado, blanquito de cabellos dorados.
—¿Desde cuándo? Eso es imposible, Triz ¿Cómo me pudiste cambiar por él? —se queja Umar, comportantandose de un modo que nunca esperé.
—Lo siento, pero ahora que estás a punto de casarte tú tiempo está ocupado y tú sabes como soy yo... —se defiende la chica.
—Ya supéralo Umar, hola soy Andrea, la más pequeña de la familia y la más consentida. Te puedo pedir un favor —calculo que debe tener unos doce años.