La venganza del Alfa renacido, Regresando con mi ex
—El mío, me rechazaste está bien, Pero ahora soy yo quien te rechazo, ¡Nunca me vas a tener Leonardo!
Aquella afirmación severa es un golpe en el pecho del Alfa
—¿Está es tu venganza? Seducirme de esta manera ... ¿Quieres que sienta tu rechazo?
—Si, vas a vivir lo que yo sentí, puedes irte y dejarme sola, o quedarte sin tocarme y ver con tus ojos lo que rechazaste —la loba sonríe.
Lucia baja su mano a su intimidad, El Alfa se paraliza, su mano baja a su masculinidad instintivamente.