Dragón
¡Sé todos tus movimientos!
Un disparo…
Ramiro Moreau le ha disparo en la pierna derecha a su hijo, me quiero mover de donde estoy, quiero poder ayudarlo, pero mi cuerpo no reacciona por todos los golpes que recibí por parte del presidente. —¡Nadie podrá destruir mi imperio! —Farfulló, el anciano, mientras que en el fondo veía a Hiraku cruzado de brazos, y mirando aquel espectáculo sin ni siquiera pestañear. —¿Crees que alguien le creerá al hijo de una prostituta?