La esposa divorciada
Era el único heredero de aquellas extensas propiedades, tenia millones de dólares en el banco, nada la faltaba, excepto una buena compañía para compartir todo aquello.
No era un hombre de muchas expresiones, más bien, siempre llevaba aquel rostro estoico a todas partes, no solía sonreír, tampoco mostrar molestia, y aquella apatía solía hacerlo ver como una persona poco sociable. No tenía más familia que sus empleados y sus animales, pero a últimas fechas sentía la necesidad de formar una propia.
Era difícil encontrar una buena pareja, pero quizás la ciudad tendría algo más para mostrarle.