SOLO MÍA.
— Señor, el coche de la señora Fernández ya se encuentra en su residencia—le comunicó Marlon a su jefe.
—Perfecto—dijo Arturo, sin quitar la vista de su computadora—Ya es tarde, llévame a casa.
Marlon condujo hasta la casa en donde Arturo reside, luego se despidió y se fue a su casa, en cuanto a Arturo, él subió a su habitación y tomó una larga ducha, para luego ir directo a la cama a terminar de leer toda la información de Ángela.
—Casada por diez años y actualmente viuda—dijo con una sonrisa en su rostro.