EL HOMBRE PERFECTO
Cerca del hospital de Bari, había un edificio de apartamentos, ingresé con la esperanza de que hubiese uno en renta o a la venta y con la dicha que recién una pareja se había mudado a una casa y estaba vendiendo el apartamento, el portero los localizo y de manera inmediata llegaron al lugar, ya era un poco tarde, necesitaba establecer en donde que quedaría esa noche, era seguro que el apartamento así lo fuera a comprar, no estaría listo para quedarme esa noche.
Llegó la pareja, chicos jóvenes, ella embarazada, se presentaron Dante y Antonella, hicimos química de inmediato, les conté que mi madre me había enseñado a hablar Italiano, que había quedado viuda y que estaba embarazada de gemelos,