De Su Amor a Su Venganza
Jamás, ni en la peor de sus pesadillas, habría imaginado que la muerte de Mónica, que todos habían dado por un suicidio a causa de una depresión severa, había sido realmente causada por Don Federico.
Los ojos de Sebastián se volvieron pura oscuridad. En el fondo de esa mirada, había un filo asesino tan feroz que parecía capaz de desgarrar el mundo entero.
—Claro que fuiste tú. Tú la mataste.