FAZER LOGIN여섯 해 전, 황후 오델린과 황녀 벨리사는 칼리아를 인간이 아닌 짐승처럼 다뤘다. 전쟁영웅이 되어 돌아온 칼리아는 이제 제국의 여제. 아버지의 죽음 뒤에 숨은 진실을 파헤치며 두 여자의 모든 것을 빼앗기 시작한다. 그런데 서로를 배신하며 살아남은 두 여자는, 자유를 되찾은 뒤에도 칼리아의 곁을 떠나지 않는다. 복수로 시작된 세 여자의 위험한 사랑이 뒤집히기 시작한다.
Ver mais— Erick, ¡siempre debes recordar quién eres! —susurró su madre antes de caer hacia atrás sobre las almohadas; las palabras fueron interrumpidas por su tos severa que llenó la habitación.
— Lo haré, mamá. Te lo prometo. Tienes que tomar tu medicina ahora —le rogó Erick a la frágil mujer.
— Me estoy muriendo, Erick. Esas pequeñas pastillas ya no me pueden ayudar —susurró, provocando que el miedo atravesara el corazón del chico de trece años.
— Tenemos que ir al hospital, mamá. Por favor —suplicó Erick.
— Esta vez no, hijo. Esta vez no. Estoy cansado, Erick. Solo necesito descansar. Tienes que prometerme que nunca olvidarás quién eres. Nos quitaron todo. ¡Todo! Mataron a tu padre, con la misma seguridad con la que lo habrían apuñalado en el corazón. Si no le hubieran robado todo por lo que había trabajado tan duro durante toda su vida, no habría muerto como lo hizo. No nos habría dejado solos y destrozados, sin un centavo a nuestro nombre.
— Lo sé, mamá. Les haré pagar. Te lo prometo, lo haré... —Erick se quedó en silencio, buscando en su interior el coraje para no llorar.
— ¡No derrames lágrimas, muchacho! Será mejor que no me deshonres en mis últimos momentos. ¿Me escuchas? —lo reprendió su madre.
— Sí, señora. Lo siento, mamá —dijo Erick, dispuesto a decir cualquier cosa para que esa censura desapareciera de sus ojos.
Odiaba verla sufrir tanto, sabiendo que no había nada que pudiera hacer. Ella era mala, siempre abusaba verbal y físicamente…, pero era su madre. Tenía derecho a ser mala porque había tenido que soportar una vida difícil, especialmente por tenerlo a él. Sabía que no era más que una carga para ella, por eso tenía que cumplir su promesa.
— Me voy a dormir ahora, Erick. Si no me despierto esta vez, nunca olvidarás por qué me estoy muriendo así. Nunca olvidarás que son esas personas, esos cabrones podridos, quienes nos dejaron así. Si no se hubieran llevado todo, estaría mejor. Podría haberme comprado las medicinas que necesitaba para seguir con vida. Podrías haber ido a una buena escuela. Tú los tienes, Erick. Tú los tienes muy bien.
La voz de su madre se fue apagando mientras cerraba los ojos y se quedaba dormida. Quince minutos después dejó de respirar.
Erick se sentó junto a su cama durante otra hora antes de finalmente levantarse y salir de la habitación. Una solitaria lágrima se deslizó de sus ojos verdes oscuros. No se dio la vuelta para mirar su cuerpo sin vida; no había ninguna razón para hacerlo. Ni siquiera se detuvo a recoger sus pertenencias de su modesto apartamento.
No había nada que valiera la pena llevarse. Había dormido en el suelo desde que era un bebé. Su ropa estaba hecha jirones y los armarios estaban desolados. Nunca había recibido un regalo por ningún motivo. Literalmente no había nada en la casa que llevarse.
Fue culpa de ellos, de todo. Su madre podría haber sido una buena madre si no la hubieran arruinado. Algunas personas son simplemente codiciosas y quieren apoderarse de todo. Bueno, pagarían por ello. Pagarían por ello aunque fuera lo último que hiciera.
Salió de la casa y se juró que nunca volvería a vivir en esas condiciones, aunque nunca olvidaría lo mucho que había sufrido. Buscaría venganza contra quienes habían asesinado a su madre, quienes se suponía que eran su familia. No le importaba cuánto tiempo llevara...
Cuatro años después
Erick caminaba pavoneándose por el patio de la escuela, buscando pelea. Ninguno de los chicos lo miraba a la cara. Estaban acostumbrados a la postura de sus hombros, al brillo de sus ojos, casi pidiendo un desafío. Él solo estaba esperando que alguno de ellos lo mirara mal o dijera el comentario más simple que lo hiciera enfadar, dándole una excusa para acabar con ellos.
Perderían. Eran muy conscientes de la velocidad con la que Erick lanzaba un puñetazo, después de haber presenciado muchas de sus peleas en el pasado. Su infancia lo había hecho enfurecer internamente, y siempre estaba a punto de estallar. La única razón por la que se quedó en la escuela fue porque se lo prometió a su madre. Tenía que terminar la escuela, tenía que tener éxito para poder vengarse de quienes habían asesinado a sus padres.
— ¡Cállate, estúpida!
Erick se dio la vuelta y vio a una pequeña niña que estaba siendo empujada al suelo por un grupo de chicas. Normalmente, él no se involucraría. No golpeaba a las niñas, sin importar cuánta furia reinara en su interior. Se dio la vuelta para alejarse mientras uno de los miembros de la pandilla agarraba a la niña del suelo por el pelo y le tiraba la cabeza hacia atrás, escupiéndole en la cara.
La niña pequeña, vestida con ropa tan andrajosa como la suya, sollozaba mientras otra de las niñas mayores la abofeteaba. ¿Dónde diablos estaban los profesores? Miró a su alrededor y no vio a nadie haciendo nada para detener el acoso.
Un tercer adolescente del grupo se adelantó y le dio una patada en las costillas a la chica. Ya había visto suficiente. Se acercó a ellos.
— ¿Quieres probar conmigo? —preguntó, con su voz resonando en el patio.
— Vete, basura blanca —espetó una de las chicas snobs mientras aflojaba su agarre para mirarlo fijamente.
Él le sonrió, una sonrisa llena de deleite maligno. Que ella pensara que estaba loco. Podría ir corriendo a casa con su mamá, sollozando por el tipo que casi le quitó la vida.
—Salgamos de aquí, Mandy —dijo una de las otras chicas, mirando nerviosamente de un lado a otro entre él y su amiga.
— Escucha a tu amiga, Mandy —hizo una pausa—, antes de que pase algo realmente malo —amenazó. No había duda de que su voz sonaba amenazante mientras se acercaba al principal torturador.
Se tambaleó hacia atrás, dándose cuenta finalmente del peligro. Su mirada desapareció y la ira se transformó en una expresión de miedo.
— Se lo diré al señor Benson —amenazó mientras daba otro paso atrás.
— Adelante. De hecho, creo que llevaré a esta chica a su oficina ahora mismo —le dijo Erick.
La manada de intimidadores se alejó corriendo, estaba seguro de que llegaría antes que él al principio. No le importaba lo que tuvieran que decir. Era obvio que la chica en el suelo había sido la víctima.
—Gracias —dijo ella entre jadeos mientras él se inclinaba para ver lo gravemente herida que estaba.
—Te voy a levantar. Tienes que ver a la enfermera —dijo mientras extendía suavemente la mano y limpiaba la asquerosa saliva de la otra niña de su cara. Todo su cuerpo temblaba.
— Estoy bien —le dijo con voz temblorosa mientras intentaba sentarse.
— Sí, muy bien —dijo con sarcasmo, pero no había ningún ardor detrás de sus palabras. No sentía nada más que simpatía por la joven.
Deslizó cuidadosamente sus manos bajo sus piernas y espalda y la levantó en sus brazos, apenas capaz de detectar su cuerpo desnutrido contra el suyo.
—¿Cómo te llamas? —preguntó ella mientras apoyaba la cabeza en su pecho. Él sintió que su corazón frío se calentaba al oír su voz confiada.
"Erick."
— Soy Lucy. Gracias por salvarme —dijo antes de desmayarse en sus brazos. Él aceleró el paso y corrió hacia la enfermería, donde ella llamó rápidamente a la ambulancia.
Desde ese día, él y Lucy se volvieron inseparables. Ella era su mejor amiga, su confidente, su familia, su hermana. Ella era la única persona en el mundo entero que mantenía a raya a los demonios, haciéndole recordar que debía amar en lugar de solo odiar.
Ella también era la única mujer en la que confiaba, incluso a medida que pasaban los años. Usaba a las mujeres, las usaba para satisfacer sus necesidades, pero no se sentía culpable, ya que el tipo de mujeres con las que salía eran aquellas que lo usaban a él también, usaban su nombre, su poder y todo lo que creían que podían obtener de él.
Erick nunca olvidó de dónde venía, nunca olvidó la promesa que le hizo a su madre. Hubo semanas, meses, años en los que incluso lo dejó en un segundo plano. Solo por Lucy, por su amor por su amiga. Pero la venganza llegaría, a cualquier precio.
054화. 이제는 시키지 않아도풀렸던 눈동자가 다시 초점을 찾았다.그래도 눈의 흑자는 계속 위로 치솟았다."크흑……! 아……!"그리고 나는 천천히, 젖소의 젖을 짜듯 양쪽 젖꼭지를 잡고 짜내기 시작했다.힘을 주고, 비비고, 끝을 눌렀다.오델린의 어깨가 떨렸다.나는 그 어깨를 살짝 깨물고 빨았다.흠집이 남게."하아……아……!"오델린은 완전히 축 늘어진 육체를 내 쪽으로 기댔다.등이 내 가슴에 닿았다.심장이 전해졌다.미친 듯이 뛰는 심장."잘했어요."오델린은 대답하지 않았다.숨을 몰아쉬며 내게 기대어 있었다.목의 형벌환.흐트러진 검은 머리.젖은 허벅지.짐승의 자세로 시작한 밤이, 짐승처럼 기대는 밤으로.오델린은 여전히 아무 말도 하지 않았다.그래도 내 어깨에 기대는 무게는 조금 더 깊어졌다.처음으로, 저항하지 않는 무게였다."그런데 하나만 더. 오늘의 마지막이에요."오델린이 고개를 들었다.눈이 흐릿했다.나는 축 늘어진 그녀의 젖꼭지를 그대로 잡아 들어 올렸다.힘없이 처지던 살이 손끝에 당겨졌다.오델린의 목에서 짧게, 하아, 하는 소리가 새어 나왔다."무, 무엇을……""배변 교육이에요. 짐승은 오줌도 주인 눈앞에서 눠야 하니까."구석에 있던 낮은 대야를 끌어왔다.목욕물을 받는 놋쇠 대야.차가운 테두리가 돌바닥에 닿으며 쇳소리를 냈다.오델린의 시선이 대야를 따라 내려갔다.이해하는 데 시간이 걸리는 얼굴이었다.그리고 이해한 순간, 굳었다.지금까지의 어떤 벌보다 단단하게."……그것만은.""왜죠.""그것만은, 싫습니다."처음 나온 '싫습니다'였다.짐승의 자세를 하고, 항문을 내주고, 절정 직전에서 굶겨도 버티던 여자가, 그 문장 앞에서는 얼굴이 창백해졌다."앉아요. 등을 대고, 무릎을 세우고, 허벅지를 벌리고.""……""손은 머리 뒤로. 싸는 걸 내가 다 보게."오델린은 한동안 나를 봤다.눈빛이 흔들렸다.그래도 천천히 움직였다.등을 차가운 돌바닥에 대고, 무릎을 세우고, 허벅지를 양
053화. 오늘은 진짜 짐승으로 만들어줄게요오델린이 처음으로 나를 짐승이라고 부른 날을 나는 냄새로 기억한다.마구간.마른 건초.말의 체온.안장에 밴 기름 냄새.길들이는 중인 어린 말을 타려다 떨어졌다.팔꿈치가 까지고 손바닥에 흙이 묻었다.오델린이 왔다.화난 얼굴이 아니었다.너무 차분했다.그게 늘 더 무서웠다."말 안 듣는 짐승도 너보다는 관리하기 쉽겠구나."어린애는 비유를 비유로 듣지 않는다.나는 그 말을 그대로 들었다.말보다 못한 아이.관리해야 할 상태.그날 이후 내 이름은 상태가 되었다.관리해야 할 아이.왜 이렇게 다루기 힘드니.이름보다, 통제해야 할 상태가 먼저였다."기억나요?""마구간. 예.""뭐라고 했어요."오델린은 입을 다물었다가 천천히 열었다."말 안 듣는 짐승도, 황녀보다 관리하기 쉽겠다고 했습니다."나는 고개를 끄덕였다."오늘은 그 말대로 해줄게."오델린의 눈이 아주 조금 커졌다."무슨 말입니까.""당신이 나를 짐승이라고 불렀잖아요. 그럼 오늘은 진짜 짐승으로 만들어줄게요."단추를 풀었다.목까지 올라온 깃이 벌어지며 속살이 드러났다.그녀가 움직이지 않자 내가 직접 벗겼다.어깨에서 끈을 밀어 내리고, 천이 가슴을 지나 허리로 미끄러졌다.치마자락이 바닥에 쌓였다.속옷까지.이제 방 안에 남은 것은 목의 형벌환과 손목의 기본 구속구뿐이었다."엎드려요.""……""짐승은 두 발로 서 있지 않아요. 손과 무릎으로. 엎드려."오델린은 한동안 나를 봤다.눈빛은 꺾이지 않았다.그래도 천천히 무릎을 굽혔다.손이 돌바닥을 짚었다.무릎이 바닥을 받쳤다.구속구가 돌에 부딪혀 딱, 하고 울렸다.허리는 일자로, 엉덩이는 위로.황후였던 여자의 몸이 짐승의 자세를 했다."그래. 그게 짐승이지.""……입 닥치시죠.""벌칙 정할게요. 힘이 빠져서 무릎이 꿇리면 벌이에요. 당신이 엉덩이를 들 수 없으면, 몸은 끝날 때까지 내가 가지고 놀아요."뒤로 돌았다.엎드린 몸은 뒤에서
052화. 둘은 아직 서로를 믿고 있었다“엄마한테 말했어?”“아니.”“갑자기 열어도 돼?”“내가 들어갈 수 있는 방이니까.”벨리사의 표정이 아주 조금 굳었다.나는 문을 열기 전에 덧붙였다.“그래도 먼저 부를 거야.”그리고 문을 두 번 두드렸다.“오델린.”안에서 잠깐 정적이 흘렀다.“예, 폐하.”목소리는 평소와 비슷했다.조금 낮고.아주 조금 느렸다.“들어갈게요.”“알겠습니다.”그제야 문을 열었다.*오델린은 의자에 앉아 있었다.회색 형벌복.목의 검은 형벌환.머리는 자개 핀 하나로 낮게 묶여 있었다.정리되어 있었다.너무 정리되어 있어서 오히려 눈에 들어왔다.등은 곧았고, 두 손은 무릎 위에 가지런했다.옷깃도 흐트러진 곳이 없었다.평소의 오델린 베르시아라고 해도 될 만큼 단정했다.다만 자세히 보면 달랐다.얼굴빛이 조금 옅었다.눈 아래에는 잠을 덜 잔 사람처럼 얕은 그늘이 남아 있었다.손가락이 완전히 힘을 되찾지 못한 듯 한 번씩 천천히 접혔다 펴졌다.내가 들어오는 소리에 몸을 일으킬 때도 평소보다 반 박자 늦었다.방 안에는 목욕 뒤의 비누 냄새가 났다.그 아래에 침실에서 맡았던 것과 비슷한 희미한 단내가 남아 있었다.벨리사가 문턱에서 멈췄다.이번에는 허락 때문이 아니었다.“엄마.”오델린의 얼굴이 바뀌었다.아주 잠깐.정말 잠깐이었다.회색 눈이 커지고, 입술이 열릴 듯하다가 멈췄다.그리고 곧 원래의 얼굴로 돌아왔다.고고하고.차분하고.딸 앞에서 한 번도 완전히 무너지지 않았던 여자의 얼굴.“벨리사.”이름을 부르는 목소리도 흔들리지 않았다.벨리사는 들어오지 못하고 서 있었다.내가 말했다.“들어가도 돼.”그제야 한 걸음.두 걸음.벨리사는 오델린 앞까지 가지 않았다.서로 손을 뻗어도 닿지 않는 거리에서 멈췄다.오델린의 시선이 먼저 딸의 얼굴을 훑었다.머리.귀걸이.드레스.손목.목.다친 데가 없는지 확인하는 눈이었다.자기가 어떤 상태인지 보여주기 전에 딸부터 보는 사람의
051화. 엄마는 어디 있어?벨리사는 내 침실 구조를 알고 있었다.모를 수가 없었다.며칠 전에도 제 발로 들어왔고, 어제는 더 오래 머물렀다.침대가 어느 쪽에 놓였는지, 창가 소파가 어디 있는지, 안쪽 벽에 문 하나가 더 있다는 것까지 이미 봤다.그 문 뒤에 오델린이 있다는 것도 안다.고해 시간이 되면 내가 직접 문을 열고 데리고 나온다는 것도.그러니 오늘 벨리사가 묻고 싶은 건 위치가 아니었다.“엄마, 괜찮아?”아침부터 가져온 서류철을 책상 위에 내려놓은 뒤였다.나는 첫 장도 펼치지 않고 벨리사를 봤다.밝은 크림색 드레스에 금빛 갈색 머리를 반쯤 묶었다.귀에는 작은 초록 보석이 흔들렸다.겉으로는 늘 보던 벨리사였지만 손끝이 서류 모서리를 괜히 두 번 쓸었다.“어떤 의미로.”“그냥 괜찮냐고.”“벨리사.”이름만 부르자 입술이 조금 비뚤어졌다.“그렇게 보면 꼭 내가 거짓말하는 것 같잖아.”“지금은 반쯤 하고 있으니까.”벨리사는 의자를 당겨 앉았다.잠깐 나를 노려보다가 먼저 시선을 피했다.“고해할 때 봤잖아.”“누구를.”“엄마.”나는 기다렸다.벨리사는 자기가 어디까지 말하고 싶은지 고르는 중이었다.“네가 엄마 방 안에서 계속 뭘 하는지는 몰라. 알고 싶지도 않고.”마지막 말만 조금 빨랐다.“그런데 고해할 때는 밖으로 데리고 나오잖아.”“응.”“손 풀어줄 건 풀어주고. 물도 주고. 시간 정해놓고. 끝나면 끝났다고 하고.”나는 대답하지 않았다.벨리사는 그런 침묵을 긍정으로 받아들였다.“생각보다.”그녀가 손가락을 깍지 꼈다.“선을 지키더라.”이상한 말이었다.내가 오델린에게 선을 지킨다는 말.틀린 말도 아니었다.고해 시간에는 특히 그랬다.과거에 무슨 일이 있었는지 묻고, 오델린이 정확한 문장으로 인정하게 하고, 정해둔 벌이 끝나면 끝냈다.시간을 늘리지 않았고, 대답을 바꿀 때까지 같은 질문을 반복하지도 않았다.그게 벨리사에게는 중요해 보였다.자기 어머니가 바로 내 침실 안쪽에 갇혀 있다는 사실
avaliações