Un Beso Apasionado
Mis pensamientos no dejaban de girar en torno a lo que mi abuela, Talia Whitlock, me había dicho la noche anterior.
“Recuerda, Addie, eres una mujer lobo, no una humana. Cuando llegues a la edad adulta, pasarás por tu primer celo. Para sobrellevarlo, debes encontrar un compañero fuerte con quien formar un vínculo. De lo contrario, podrías morir”.
En ese momento, pensé que estaba exagerando. Pero ahora, el deseo incontrolable que recorría mi cuerpo no me dejaba más opción que creerle.