Amor eterno
— Estoy segura que será una gran noche, y celebraremos además de su cumpleaños, el compromiso matrimonial entre ustedes –Añadió
Me despedí de don Fernando quien me abrazó diciéndome que ya me sentía como un hijo, porque estaba seguro que pronto seríamos familia y yo también lo esperaba, se había convertido en un gran anhelo para mi desposar a tan hermosa criatura.
Doña Leonor me acompañó hasta la habitación, en cuanto entramos, y la vi allí sentada junto a la ventana entretenida con su bordado como era la costumbre entre las señoritas de sociedad, mi corazón comenzó a latir tan fuerte que en ese momento comprendí el significado de lo que los blancos llamaban “Amor”.
─ ¡Señorita Isabel, se