Falso Alfa
-Así cachorra, estás bien, no te haré daño-
-Alfa- la voz ronca de Nadia fue una melodía hermosa para los oídos del alfa que reprimió un nuevo gemido, esta vez de excitación. Los brazos de la chica se envolvieron alrededor del cuello del alfa y su nariz terminó en su cuello- Alfa, duele, lo quiero, quiero su pene, quiero su semen-