Venganza en Rojo Cobalto
LIBRO 2: EL ECO DE LA SANGRE
Capítulo 50: El Sacrificio de la Tierra Sedienta
La victoria sobre Mordecai y su horda de bandidos dejó un rastro de ceniza y amargura que el viento de las tierras altas no lograba disipar. Aunque los cuerpos habían sido retirados y la sangre lavada de las piedras del porche, el valle parecía haber entrado en un luto silencioso. El cielo, antes de un azul vibrante, se tornó de un gris metálico y opresivo, y con él llegó una sequía implacable que no respondía a las leyes de las estaciones. El manantial termal, aquel oasis de vapor que había nacido del amor de Gabriel y Aura, comenzó a retroceder, dejando al descubierto un lecho de lodo agrietado que crujía bajo lo