EL PERDEDOR
Ya sabes, puertas, maleteros con doble fondo, incluso llantas falsas —relata.
—Miguel, yo no tengo nada que ver con eso. Te juro que no lo sabía, jamás me hubiera prestado para algo así fuera del acuerdo que tuvimos alguna vez —trato de justificarme, pero sé muy bien que las pruebas podrían llegar a incriminarme.
—Tenemos que encontrar a quien ha estado colaborando con Cortez, ¿entiendes? —me informa y asiento.
—Lo sé…
—Si no quieres terminar en la cárcel, tenemos que dar con el responsable, ¿tienes algún plan? —me cuestiona y niego.