Resistiéndote
Una luz fuerte revela un altar decorado de negro, con pétalas rojas en el camino.
Quezia aparece, desfigurada, con los ojos inyectados en sangre. Me empuja violentamente desde el altar. Escucho susurros espeluznantes y disonantes en el aire.
"Canalla, traidor, muere, basura", grita. La bofetada de Quezia a Bráulio es un sonido aterrador. Bráulio sonríe con una grotesca hendidura en el rostro.